Arabia Saudita - Grupo H

Arabia Saudita, los Halcones Verdes y el Mundial que se gana en los detalles ⚔️🏟️

🇸🇦 Arabia Saudita, los Halcones Verdes y el Mundial que se gana en los detalles ⚔️🏟️

De la goleada que abrió camino al grupo que apretó los márgenes, Arabia Saudita llega a 2026 con una idea clara: competir cada partido como si se jugara a un gol.

Introducción

Hay selecciones que caminan la clasificación como quien cruza un desierto con brújula: sin prisa, con cálculo, midiendo el agua y la energía. Arabia Saudita ha sido eso. No siempre vistosa, no siempre cómoda, pero casi siempre reconocible: un equipo que entiende cuándo acelerar y cuándo sobrevivir. En su recorrido aparecen marcadores amplios que le dieron aire y noches cerradas que le exigieron oficio.

El arranque fue de autoridad doméstica. El 16 de noviembre de 2023, en Dammam, Arabia Saudita le pasó por encima a Pakistán con un 4:0 que dejó un mensaje temprano: intensidad alta, pegada y un plan para resolver sin dejar dudas. Cinco días después, el 21 de noviembre de 2023 en Amán, repitió el tono competitivo con un 0:2 ante Jordania, un triunfo de visitante que valió tanto por el resultado como por el lugar: ganar lejos es una declaración.

Luego llegó el tramo donde el fútbol deja de ser un trámite y se transforma en examen. El 26 de marzo de 2024, en Dusambé, Arabia Saudita empató 1:1 con Tayikistán: el tipo de partido que se complica por un detalle, por un gol tardío, por una jugada aislada que te obliga a reajustar. Y, como contrapunto, el 11 de junio de 2024 en Riad, cayó 1:2 ante Jordania en un golpe que no tira abajo una campaña, pero sí obliga a mirarse al espejo: hay rivales que no perdonan desconexiones.

Si aterrizamos en números, el recorrido por fases explica el pulso del equipo. En la segunda ronda terminó con 13 puntos en 6 partidos, con 12 goles a favor y apenas 3 en contra, diferencia de +9. Después, en la tercera ronda el paisaje se volvió más áspero: 13 puntos en 10 partidos, con 7 goles a favor y 8 en contra, diferencia de -1. Es decir: pasó de imponer por volumen a competir por bordes finos. Y, en la cuarta ronda, arrancó con 4 puntos en 2 partidos, 3 goles a favor y 2 en contra: un comienzo de posicionamiento, todavía sin red.

Los momentos bisagra aparecen en tres escenas muy claras. La primera, el 16 de noviembre de 2023, el 4:0 a Pakistán: una puerta abierta con goleada, donde el equipo mostró que podía traducir dominio en goles. La segunda, el 10 de octubre de 2024, el 0-2 ante Japón en Yeda: la confirmación de que, ante élite asiática, los errores se pagan y el margen se achica. La tercera, el 5 de junio de 2025, el 0-2 en Baréin: un triunfo visitante que no luce tanto por el rival, sino por la madurez para ganar sin conceder.

Arabia Saudita llega al Mundial con un libreto que no promete fuegos artificiales cada noche, pero sí una cosa más difícil: competir. Y competir, en torneos cortos, es un talento.

El camino por Eliminatorias

El trayecto de Arabia Saudita en AFC, tal como lo muestran los datos, se ordena en fases sucesivas: una segunda ronda con grupo, una tercera ronda con grupo más exigente y una cuarta ronda que vuelve a comprimir el margen. Más allá del formato macro, lo importante para entender el relato saudí es la mutación del tipo de partido: de encuentros donde el gol cae por insistencia a otros donde cada gol es una pieza de orfebrería.

En la segunda ronda, dentro del Grupo G, Arabia Saudita hizo una campaña de 13 puntos en 6 partidos, con 4 victorias, 1 empate y 1 derrota. Lo más contundente no fue solo el puntaje: fue el balance defensivo, 3 goles recibidos en 6 encuentros, una media de 0,5 por partido. Cuando ese dato aparece, suele señalar dos caminos posibles: o un equipo que domina tanto que casi no lo atacan, o un equipo que se defiende bien incluso cuando el partido se ensucia. En ese tramo, Arabia Saudita combinó ambas cosas según el rival.

Pero hay un detalle que vale oro periodístico: Arabia Saudita no ganó el grupo pese a igualar en puntos con Jordania. Ambos sumaron 13, pero Jordania terminó primero con diferencia de gol +12 y Arabia Saudita segundo con +9. Ese matiz enseña una lección de eliminatorias: no alcanza con ganar, también importa cómo. En grupos cortos, el orden puede depender de un gol más a favor o de uno menos en contra.

La segunda ronda tuvo un guion relativamente claro. Goleó a Pakistán 4:0 en casa, ganó 0:2 a Jordania de visitante, superó 1:0 a Tayikistán, empató 1:1 en Dusambé, volvió a ganar con solvencia en Islamabad 0:3 y cerró con la derrota 1:2 ante Jordania. En seis partidos, hubo cuatro vallas invictas. No es casualidad: cuando Arabia Saudita logra que el encuentro vaya a su ritmo, tiende a cerrar la puerta.

La tercera ronda, en el Grupo C, fue otra historia: 13 puntos en 10 partidos, con 3 victorias, 4 empates y 3 derrotas. Allí el dato que grita es el de goles: apenas 7 a favor en 10 partidos. Arabia Saudita pasó a vivir en marcadores cortos: 1-1, 0-0, 1-0, 0-2, 0-2. Hubo noches de resistencia (0-0 en Australia, 0-0 en Japón) y también golpes duros (0-2 con Japón en casa, 2-0 en Indonesia). Esa mezcla sugiere un equipo que puede sostenerse sin recibir, pero que a veces se queda sin filo para convertir su plan en victoria.

En esa tercera ronda, el contexto también importa: Japón fue líder con 23 puntos y un impresionante 30-3 en goles. Australia quedó segundo con 19 y 16-7. Arabia Saudita terminó tercera con 13 y diferencia -1. La comparación es elocuente: mientras los dos de arriba tuvieron producción ofensiva alta y defensa sólida, Arabia Saudita sostuvo competitividad, pero no encontró continuidad goleadora. Y, aun así, quedó apenas un punto por encima de Indonesia (12) y cuatro por encima de China (9). Es decir: estuvo más cerca de una pelea por el borde que de una autopista.

El inicio de la cuarta ronda, en el Grupo B, muestra un equipo que no entra a especular. Ganó 2:3 en Yakarta ante Indonesia el 8 de octubre de 2025, con un partido de intercambio donde se vio algo poco habitual en su tramo anterior: tres goles a favor fuera de casa. Y luego empató 0:0 con Irak el 14 de octubre de 2025, un marcador que encaja con su ADN competitivo: si no se puede ganar, no perder. Con 4 puntos en 2 partidos, Arabia Saudita comparte puntaje con Irak, ambos con 4, y deja a Indonesia sin puntos en ese arranque.

Para ordenar el recorrido sin perderse en el ruido, conviene ver el mapa completo de partidos y, después, las tablas.

Tabla 1: Partidos de Arabia Saudita en los datos provistos

Fecha Ronda o Jornada Rival Condición Resultado Goleadores Sede
16 de noviembre de 2023 Segunda ronda Grupo G Pakistán Local 4:0 Arabia Saudita: Al-Shehri 6', 48' (pen.), Ghareeb 90+1', Radif 90+6'. Estadio Príncipe Mohamed bin Fahd, Dammam
21 de noviembre de 2023 Segunda ronda Grupo G Jordania Visitante 0:2 Arabia Saudita: Al-Shehri 8', 30'. Estadio Internacional, Amán
21 de marzo de 2024 Segunda ronda Grupo G Tayikistán Local 1:0 Arabia Saudita: S. Al-Dawsari 23'. Estadio KSU, Riad
26 de marzo de 2024 Segunda ronda Grupo G Tayikistán Visitante 1:1 Tayikistán: Soirov 80'. Arabia Saudita: Al-Buraikan 46'. Estadio Pamir, Dusambé
6 de junio de 2024 Segunda ronda Grupo G Pakistán Visitante 0:3 Arabia Saudita: Al-Buraikan 26', 41', Al-Juwayr 59'. Estadio Jinnah Sports, Islamabad
11 de junio de 2024 Segunda ronda Grupo G Jordania Local 1:2 Arabia Saudita: Lajami 16'. Jordania: Olwan 27', Al-Rawabdeh 45+2'. Estadio KSU, Riad
5 de septiembre de 2024 Tercera ronda Grupo C Jornada 1 Indonesia Local 1-1 Arabia Saudita: Al-Juwayr 45+3'; Indonesia: Oratmangoen 19' Ciudad Deportiva del Rey Abdalá, Yeda
10 de septiembre de 2024 Tercera ronda Grupo C Jornada 2 China Visitante 1-2 China: Lajami 14' a.g.; Arabia Saudita: Kadesh 39', 90' Dalian Suoyuwan Football Stadium, Dalian
10 de octubre de 2024 Tercera ronda Grupo C Jornada 3 Japón Local 0-2 Japón: Kamada 14', Ogawa 81' Ciudad Deportiva del Rey Abdalá, Yeda
15 de octubre de 2024 Tercera ronda Grupo C Jornada 4 Baréin Local 0-0 Sin goles Ciudad Deportiva del Rey Abdalá, Yeda
14 de noviembre de 2024 Tercera ronda Grupo C Jornada 5 Australia Visitante 0-0 Sin goles Estadio Rectangular, Melbourne
19 de noviembre de 2024 Tercera ronda Grupo C Jornada 6 Indonesia Visitante 2-0 Indonesia: Ferdinan 32', 57' Estadio Gelora Bung Karno, Yakarta
20 de marzo de 2025 Tercera ronda Grupo C Jornada 7 China Local 1-0 Arabia Saudita: S. Al-Dawsari 50' Estadio de la Universidad Rey Saúd, Riad
25 de marzo de 2025 Tercera ronda Grupo C Jornada 8 Japón Visitante 0-0 Sin goles Estadio Saitama 2002, Saitama
5 de junio de 2025 Tercera ronda Grupo C Jornada 9 Baréin Visitante 0-2 Arabia Saudita: Al-Juwayr 16', Al-Aboud 78' Estadio Nacional, Riffa
10 de junio de 2025 Tercera ronda Grupo C Jornada 10 Australia Local 1-2 Arabia Saudita: Al-Aboud 19'; Australia: Metcalfe 42', Duke 48' Ciudad Deportiva del Rey Abdalá, Yeda
8 de octubre de 2025 Cuarta ronda Grupo B Indonesia Visitante 2:3 Kevin Diks 2; Saleh Aboulshamat, Firas Al-Buraikan 2
14 de octubre de 2025 Cuarta ronda Grupo B Irak Local 0:0 Sin goles

Ahora, las tablas completas tal como vienen en el material, sin recortes y en el mismo orden.

Tabla 1: Tabla de posiciones

Ronda Grupo Pos. Equipo Pts. PJ G E P GF GC Dif.
Segunda G 1 Jordania 13 6 4 1 1 16 4 +12
Segunda G 2 Arabia Saudita 13 6 4 1 1 12 3 +9
Segunda G 3 Tayikistán 8 6 2 2 2 11 7 +4
Segunda G 4 Pakistán 0 6 0 0 6 1 26 -25

Tabla 2: Tabla de posiciones

Ronda Grupo Pos. Equipo Pts. PJ G E P GF GC Dif.
Tercera C 1 Japón 23 10 7 2 1 30 3 +27
Tercera C 2 Australia 19 10 5 4 1 16 7 +9
Tercera C 3 Arabia Saudita 13 10 3 4 3 7 8 -1
Tercera C 4 Indonesia 12 10 3 3 4 9 20 -11
Tercera C 5 China 9 10 3 0 7 7 20 -13
Tercera C 6 Baréin 6 10 1 3 6 5 16 -11

Tabla 3: Tabla de posiciones

Ronda Grupo Pos. Equipo Pts. PJ G E P GF GC Dif.
Cuarta B 1 Arabia Saudita 4 2 1 1 0 3 2 +1
Cuarta B 2 Irak 4 2 1 1 0 1 0 +1
Cuarta B 3 Indonesia 0 2 0 0 2 2 4 -2

De la lectura conjunta salen tres conclusiones de rendimiento que ayudan a explicar el viaje saudí:

Primero, el equipo supo construir desde la seguridad defensiva. En la segunda ronda recibió 3 goles en 6 partidos; en la tercera, 8 en 10. No es un derrumbe: es el costo lógico de subir el nivel del rival. Incluso en esa tercera ronda, Arabia Saudita dejó arcos en cero ante Baréin, Australia y Japón (de visitante), lo cual es un dato de competitividad.

Segundo, el verdadero desafío no estuvo atrás, sino adelante. En la tercera ronda, 7 goles en 10 partidos. Y hay un subdato: varios partidos se movieron en la frontera del 0-0 y el 1-0. Cuando un equipo vive ahí, cada balón parado, cada rebote, cada error propio o ajeno puede mover una campaña completa.

Tercero, el rendimiento fuera de casa tuvo dos caras. Hubo empates de peso (0-0 en Melbourne, 0-0 en Saitama) y una victoria de alto valor práctico (0-2 en Riffa), pero también apareció la derrota 2-0 en Yakarta que dejó cicatriz. Y, más tarde, ya en cuarta ronda, el equipo respondió en el mismo escenario con un 2:3: señal de ajuste y aprendizaje, no de azar.

Cómo juega

Arabia Saudita juega como si el partido siempre estuviera cerca del minuto 80. Esa sensación de “todo puede definirse en una acción” no es una metáfora: se ve en la estadística de marcadores cortos. En la tercera ronda, de 10 partidos, 6 terminaron con dos goles totales o menos (1-1, 0-2, 0-0, 0-0, 1-0, 0-0), y varios de los restantes también se definieron por diferencias mínimas (1-2, 0-2, 2-0). Eso habla de un equipo que acepta la tensión como ambiente natural.

La prioridad parece ser no quedar partido. Cuando Arabia Saudita logra sostener el cero, se vuelve incómodo: lo fue en Australia con el 0-0 del 14 de noviembre de 2024 y en Japón con el 0-0 del 25 de marzo de 2025. Dos salidas pesadas, dos escenarios donde el rival suele empujar, y el equipo no se desordenó. Ese tipo de resultados suelen construirse con concentración más que con inspiración.

Pero el otro lado del espejo aparece en la producción ofensiva contra rivales de rango alto. El 10 de octubre de 2024 perdió 0-2 con Japón en Yeda: no pudo convertir y recibió dos golpes separados en el tiempo, uno temprano y otro sobre el final. Y el 10 de junio de 2025 cayó 1-2 con Australia en Yeda: marcó primero (Al-Aboud al 19’) pero no pudo sostener la ventaja y lo pagó con dos goles en contra antes del minuto 50. En ambos casos, el partido le pidió una segunda respuesta y Arabia Saudita no la encontró.

Un rasgo interesante es la manera en que reparte el gol cuando lo tiene. En el material aparecen anotadores distintos: Al-Shehri, Ghareeb, Radif, S. Al-Dawsari, Al-Buraikan, Al-Juwayr, Kadesh, Al-Aboud, además del gol en contra que figura en el 1-2 ante China. Esa diversidad puede ser una buena noticia en torneos cortos: reduce dependencia de un solo nombre y permite que el equipo sobreviva a una noche sin su ejecutor principal. Incluso hay señales de gol “de segunda línea”: Lajami convirtió en la derrota con Jordania; Al-Juwayr aparece tanto en goleadas como en partidos de margen mínimo.

También se percibe un equipo que no gana por acumulación de ocasiones, sino por momentos. En la segunda ronda, el 4:0 a Pakistán tuvo dos goles muy tardíos (90+1’ y 90+6’), como si el partido se hubiera abierto cuando el rival ya no resistía. En la tercera ronda, varias victorias se resolvieron por un gol: 1-0 a China (20 de marzo de 2025), 0-2 a Baréin (5 de junio de 2025, con un gol temprano y otro de cierre). Arabia Saudita parece sentirse más cómoda cuando convierte primero o cuando el partido se mantiene controlado hasta encontrar la grieta.

¿Vulnerabilidades? Dos patrones, ambos bien terrenales. Uno: cuando debe remarcar iniciativa ante rivales que lo empujan a decidir, se expone a un partido de ida y vuelta que no siempre le conviene, como el 2-0 en Indonesia del 19 de noviembre de 2024. Dos: cuando marca y el rival responde rápido, le cuesta recomponer el ritmo, como en el 1-2 con Australia del 10 de junio de 2025, donde el golpe psicológico del empate y el segundo gol llegaron con el encuentro todavía caliente.

En resumen, Arabia Saudita no se explica por un “cómo” sofisticado, sino por un “para qué” muy claro: sostener el partido vivo, no regalar transiciones, y jugar los minutos decisivos con el marcador a distancia de un suspiro. Eso, en fase de grupos, vale más de lo que parece.

El Grupo en el Mundial

El Mundial le ofrece a Arabia Saudita un grupo de contrastes que obliga a cambiar de chip sin cambiar de identidad. En el Grupo H, tendrá tres partidos con escenarios y ritmos distintos: Uruguay en Miami, España en Atlanta y Cabo Verde en Houston. Tres ciudades, tres estadios, tres capítulos que no se parecen entre sí.

El orden del fixture también es un detalle táctico. Abrir con Uruguay exige entrar con los sentidos despiertos: debut y rival de jerarquía histórica, con la presión emocional del primer día. Luego aparece España, que suele pedir paciencia y concentración sostenida. Y el cierre ante Cabo Verde llega como partido donde, muchas veces, el grupo ya tiene un dibujo parcial: puede ser una final directa o un encuentro para administrar ventaja. La palabra clave es una sola: gestión.

Tabla: Partidos de Arabia Saudita en el Grupo H

Fecha Estadio Ciudad Rival
15 de junio de 2026 Hard Rock Stadium Miami Uruguay
21 de junio de 2026 Mercedes-Benz Stadium Atlanta España
26 de junio de 2026 NRG Stadium Houston Cabo Verde

Partido 1: Arabia Saudita vs Uruguay, 15 de junio de 2026, Miami Guion probable: partido para entrar sin perder el orden. Arabia Saudita ha mostrado que puede competir en marcadores cortos y que, cuando sostiene el cero, se vuelve peligrosa por paciencia. El foco estará en evitar el golpe temprano que te obliga a correr detrás del partido. Pronóstico en llano: gana Uruguay.

Partido 2: España vs Arabia Saudita, 21 de junio de 2026, Atlanta Guion probable: encuentro de resistencia larga. Por su historial reciente de empates y ceros a cero frente a rivales fuertes en Asia, Arabia Saudita tiene herramientas emocionales para sostener un plan de concentración y disciplina. El problema suele aparecer cuando el rival te obliga a defender una segunda jugada tras una primera que parecía controlada. Pronóstico en llano: gana España.

Partido 3: Cabo Verde vs Arabia Saudita, 26 de junio de 2026, Houston Guion probable: partido para imponer condiciones sin caer en la ansiedad. Arabia Saudita, cuando encuentra el primer gol, tiende a administrar mejor el encuentro; y cuando el rival resiste, necesita no desordenarse, porque su mejor fútbol no nace del descontrol. Este partido puede pedir una versión más agresiva que la de los 0-0, sin perder la cabeza. Pronóstico en llano: gana Arabia Saudita.

Si Arabia Saudita quiere hacer del grupo un territorio de oportunidades, las claves parecen bastante concretas:

  • Abrir el torneo sin conceder un gol en el primer tramo del debut: su mejor versión nace cuando el partido se mantiene respirable.
  • Transformar al menos uno de los empates potenciales en victoria: con 7 goles en 10 partidos en la tercera ronda, el salto pasa por eficacia.
  • Sostener la calma después de convertir: el 1-2 ante Australia mostró que marcar primero no garantiza control si el equipo se parte.
  • Llegar al tercer partido con opciones reales: su identidad de marcadores cortos vuelve valioso cada punto.

Opinión editorial

Arabia Saudita no necesita prometer revolución para ser peligrosa: le alcanza con ser fiel a su modo de competir. En un Mundial, el equipo que sabe jugar incómodo suele ganarse un lugar en la conversación. Y Arabia Saudita viene practicando ese arte: partidos de margen mínimo, empates que no son rendición, victorias que no se gritan por goleada sino por control. El problema es que vivir en el filo también te puede cortar: si tu ataque no aparece, dependés demasiado de que el partido te caiga del cielo en una pelota suelta.

La advertencia, además, no es teórica: tiene fecha y partido. El 10 de junio de 2025, ante Australia, Arabia Saudita marcó primero y aun así terminó perdiendo 1-2. Ese encuentro enseña lo que el Mundial suele castigar: el minuto posterior al gol, el tramo donde se decide si el equipo se fortalece o se desordena. Si Arabia Saudita convierte en 2026, tendrá que jugar el siguiente cuarto de hora como si fuera el más importante del torneo.

El cierre deja una imagen simple: los Halcones Verdes han aprendido a no caerse. Ahora les falta lo más difícil: aprender a empujar cuando el partido pide un paso más. En un grupo con gigantes y curvas, no se trata de volar alto todo el tiempo; se trata de elegir bien cuándo batir las alas.