Irán - Grupo G

Irán, el pulso firme que viaja al Mundial con la brújula en el área

🇮🇷 Irán, el pulso firme que viaja al Mundial con la brújula en el área ⚽🔥

Un ciclo de victorias sobrias, goles repartidos y un mensaje claro: competir sin estridencias, pero con colmillo.

Introducción

Hay selecciones que se anuncian con fuegos artificiales. Irán, en cambio, llega como quien abre la puerta sin hacer ruido y, cuando el rival reacciona, el partido ya está en su terreno: el de los detalles. El balón no siempre corre más rápido, pero las decisiones sí. Y cuando eso pasa con continuidad, el fútbol se vuelve un hábito.

El Team Melli construyó su camino con una mezcla reconocible: resultados cortos cuando toca apretar los dientes y victorias amplias cuando el contexto lo permite. En ese vaivén, el equipo dejó una estampa de control: no por posesiones eternas, sino por una idea simple que se repite en el marcador. Irán rara vez se regala.

Los números del recorrido lo sostienen desde dos escalones distintos de Eliminatorias en la AFC. En la Segunda Ronda, dentro del Grupo E, terminó 1.º con 14 puntos en 6 partidos, invicto, con 16 goles a favor y 4 en contra, diferencia +12. En la Tercera Ronda, ya en el Grupo A, volvió a cerrar arriba: 1.º con 23 puntos en 10 partidos, 7 victorias, 2 empates, 1 derrota, con 19 goles a favor y 8 en contra, diferencia +11. Dos etapas, misma sensación: estabilidad competitiva.

Hubo momentos bisagra que marcaron el tono del ciclo. El 16 de noviembre de 2023, el 4:0 a Hong Kong en Teherán fue una declaración temprana: Azmoun con doblete rápido y cierre con Taremi y Rezaeian. El 21 de noviembre de 2023, el 2:2 en Taskent ante Uzbekistán dejó otro mensaje: Irán puede golpear de entrada (Rezaeian y Taremi) y también resistir cuando el partido se enciende. Y ya en la Tercera Ronda, el 15 de octubre de 2024, el 4:1 ante Catar en Dubái funcionó como confirmación de jerarquía: dos de Azmoun, dos de Mohebi y la sensación de que el equipo, cuando encuentra ventaja, sabe acelerar.

También hubo señales de alerta, porque ningún camino es una línea recta. El 5 de junio de 2025, la derrota 1:0 ante Catar en Rayán fue el recordatorio más nítido: en los partidos de margen mínimo, una acción basta para complicarte la noche. Lo relevante para Irán fue lo que vino después: responder sin dramatismo, con un 3:0 a Corea del Norte el 10 de junio de 2025, volviendo a lo suyo.

Irán llega al Mundial 2026 con una foto clara de sí mismo: una selección que suma mucho, encaja poco y reparte golpes entre varias piezas. No necesita épica para sostener el pulso; le alcanza con sostener la estructura.

El camino por Eliminatorias

El recorrido de Irán en la AFC, tal como se ve en los datos, tuvo dos tramos con lógicas distintas. Primero, una Segunda Ronda de grupos cortos, donde la misión era no fallar: seis partidos, margen pequeño para el error, y una tabla que no perdona una mala ventana. Luego, una Tercera Ronda más larga y exigente, ya con rivales que te obligan a sostener rendimiento en diez jornadas. En ambos escenarios, Irán salió ileso de lo fundamental: el promedio de puntos y la diferencia de gol.

En la Segunda Ronda, Grupo E, Irán terminó 1.º con 14 puntos (4 triunfos, 2 empates, 0 derrotas). El dato fino es que Uzbekistán también sumó 14, con el mismo registro de 4-2-0, y el desempate se inclinó por la diferencia de gol: +12 para Irán contra +9 de Uzbekistán. Ahí se ve el valor de las goleadas “a tiempo”: no solo suman, también ordenan una clasificación. Detrás, Turkmenistán y Hong Kong quedaron lejos, con 2 puntos cada uno y diferencias negativas pronunciadas.

Luego llegó la Tercera Ronda, Grupo A, el verdadero terreno donde se mide la consistencia. Irán cerró 1.º con 23 puntos en 10 partidos (7 victorias, 2 empates, 1 derrota). Uzbekistán fue el perseguidor directo con 21, y Emiratos Árabes Unidos se quedó en 15. Catar, con 13, fue un rival de dos caras: capaz de ganarle a Irán, pero demasiado irregular en el global, reflejado en sus 24 goles recibidos y diferencia -7. La tabla cuenta una historia: Irán fue el equipo más estable; Uzbekistán, el más cercano; y el resto, un pelotón que alternó buenos días con tropiezos.

La Eliminatoria de Irán, vista partido a partido, dejó dos huellas tácticas que se pueden inferir sin entrar en pizarras: 1) la capacidad de ganar por poco sin perder el orden, y 2) la capacidad de ganar por mucho cuando abre el marcador temprano. En la Segunda Ronda aparece con nitidez: 4:0 a Hong Kong, 5:0 a Turkmenistán, 4:2 en Hong Kong, y en el medio empates trabajados contra Uzbekistán (2:2 de visitante, 0:0 de local). En la Tercera Ronda vuelve el patrón: varios triunfos por un gol (1-0 a Kirguistán, 0-1 a Emiratos), empates de tensión (0-0 y 2-2 con Uzbekistán), y un par de victorias donde el equipo se suelta (4-1 a Catar, 3-0 a Corea del Norte).

Hay un punto clave: Irán fue capaz de sostener una defensa con números de equipo de arriba. En la Segunda Ronda encajó 4 goles en 6 partidos (0,67 por partido). En la Tercera Ronda recibió 8 en 10 (0,8 por partido). No es blindaje absoluto, pero sí una media de selección que casi siempre juega con el resultado bajo control. Y cuando el partido se ensucia, el equipo no se desarma: suma empates sin regalar la derrota, y gana partidos cerrados.

También se nota una convivencia interesante entre figuras repetidas y aportes secundarios. Taremi y Azmoun aparecen como nombres centrales en goles decisivos y en goleadas, pero el ciclo no vive de un solo tiro: Mohebi, Ghayedi, Rezaeian, Kanaani, Noorafkan, Hardani y Hosseinzadeh figuran en la lista de anotadores. Eso, en Eliminatorias largas, es oro: te sostiene cuando el partido te niega a tu primera opción.

A continuación, el registro completo de partidos de Irán que aparecen en los datos, y luego las tablas completas de posiciones tal como están provistas.

Tabla 1: Partidos de Irán en Eliminatorias AFC

Fecha Ronda o Jornada Rival Condición Resultado Goleadores Sede
16 de noviembre de 2023 Segunda Ronda, Grupo E Hong Kong Local 4:0 Irán: Azmoun 12', 15', Taremi 87', Rezaeian 90+2'. Estadio Azadi, Teherán
21 de noviembre de 2023 Segunda Ronda, Grupo E Uzbekistán Visitante 2:2 Uzbekistán: Urunov 52', Sergeev 83'. Irán: Rezaeian 14', Taremi 38'. Estadio Milliy, Taskent
21 de marzo de 2024 Segunda Ronda, Grupo E Turkmenistán Local 5:0 Irán: Kanaani 10', 48', Azmoun 13', Mohebi 56', Noorafkan 90+2'. Estadio Azadi, Teherán
26 de marzo de 2024 Segunda Ronda, Grupo E Turkmenistán Visitante 0:1 Irán: Ghayedi 45+5'. Estadio Ashgabat, Asjabad
6 de junio de 2024 Segunda Ronda, Grupo E Hong Kong Visitante 2:4 Hong Kong: Ma Hei Wai 14', Pinto 59'. Irán: Taremi 12' (pen.), 34' (pen.), 56', Azmoun 65'. Estadio Hong Kong, Hong Kong
11 de junio de 2024 Segunda Ronda, Grupo E Uzbekistán Local 0:0 Estadio Azadi, Teherán
5 de septiembre de 2024 Tercera Ronda, Grupo A Kirguistán Local 1-0 Irán: Taremi 34' Estadio Foolad Shahr, Isfahán
10 de septiembre de 2024 Tercera Ronda, Grupo A Emiratos Árabes Unidos Visitante 0-1 Irán: Ghayedi 45+3' Estadio Hazza bin Zayed, Al Ain
10 de octubre de 2024 Tercera Ronda, Grupo A Uzbekistán Visitante 0-0 Estadio Milliy, Taskent
15 de octubre de 2024 Tercera Ronda, Grupo A Catar Local 4-1 Irán: Azmoun 42', 48', Mohebi 65', 90+8'; Catar: Ali 17' Estadio Al-Rashid, Dubái
14 de noviembre de 2024 Tercera Ronda, Grupo A Corea del Norte Visitante 2-3 Corea del Norte: Taremi 56' a.g., Kim Yu-song 59'; Irán: Ghayedi 29', Mohebi 41', 45' Nuevo Estadio Nacional, Vientián
19 de noviembre de 2024 Tercera Ronda, Grupo A Kirguistán Visitante 2-3 Kirguistán: Kojo 51', 64' pen.; Irán: Taremi 12', Hardani 33', Azmoun 76' Estadio Dolen Omurzakov, Biskek
20 de marzo de 2025 Tercera Ronda, Grupo A Emiratos Árabes Unidos Local 2-0 Irán: Azmoun 45+27', Mohebi 70' Estadio Azadi, Teherán
25 de marzo de 2025 Tercera Ronda, Grupo A Uzbekistán Local 2-2 Irán: Taremi 52', 83'; Uzbekistán: Erkinov 16', Fayzullaev 53' Estadio Azadi, Teherán
5 de junio de 2025 Tercera Ronda, Grupo A Catar Visitante 1-0 Catar: Ró-Ró 41' Estadio Jassim bin Hamad, Rayán
10 de junio de 2025 Tercera Ronda, Grupo A Corea del Norte Local 3-0 Irán: Mohebi 74', Taremi 77', Hosseinzadeh 90+3' Estadio Azadi, Teherán

Tabla 2: Segunda Ronda, Grupo E

Pos. Equipo Pts. PJ G E P GF GC Dif.
1 Irán 14 6 4 2 0 16 4 +12
2 Uzbekistán 14 6 4 2 0 13 4 +9
3 Turkmenistán 2 6 0 2 4 4 14 -10
4 Hong Kong 2 6 0 2 4 4 15 -11

Tabla 3: Tercera Ronda, Grupo A

Pos. Equipo Pts. PJ G E P GF GC Dif.
1 Irán 23 10 7 2 1 19 8 +11
2 Uzbekistán 21 10 6 3 1 14 7 +7
3 Emiratos Árabes Unidos 15 10 4 3 3 15 8 +7
4 Catar 13 10 4 1 5 17 24 -7
5 Kirguistán 8 10 2 2 6 12 18 -6
6 Corea del Norte 3 10 0 3 7 9 21 -12

La lectura comparada con el perseguidor directo también ayuda a entender por qué Irán se quedó con el primer lugar en la Tercera Ronda. Uzbekistán terminó apenas a 2 puntos, con diferencia de gol +7 frente al +11 iraní. El duelo directo, además, fue una serie de marcadores que empujan hacia la paridad: 2:2 en Teherán y 0:0 en Taskent (en la Tercera Ronda), más el 2:2 y 0:0 de la etapa anterior. En cuatro partidos, nadie pudo quebrar de manera definitiva. Irán, entonces, hizo la diferencia no en el cara a cara, sino en el resto del calendario: ahí donde una selección campeona de su grupo aprende a sumar sin despeinarse.

Cómo juega

Irán deja una pista inequívoca en los resultados: es un equipo que entiende el partido como una secuencia de mini-batallas. A veces la primera se gana con un gol temprano y el encuentro se abre. Otras, se vuelve un juego de paciencia y control. En ambos casos, lo que se repite es el margen favorable: en 16 partidos de Eliminatorias listados, Irán perdió 1. Ese dato, por sí solo, describe una identidad competitiva.

En los partidos cerrados, Irán mostró oficio. Ganó 1-0 a Kirguistán (5 de septiembre de 2024) y 0-1 a Emiratos Árabes Unidos (10 de septiembre de 2024), dos victorias de manual para sostener tabla: orden, golpe y administración. También empató 0-0 con Uzbekistán como visitante (10 de octubre de 2024) y 0-0 como local en la fase anterior (11 de junio de 2024). Son marcadores que no se construyen solo con inspiración: hablan de mecanismos para no conceder.

En los partidos donde el rival se parte, Irán castiga. El 5:0 a Turkmenistán (21 de marzo de 2024) y el 4:0 a Hong Kong (16 de noviembre de 2023) muestran una selección capaz de transformar superioridad en diferencia de gol. Y no se queda en un solo tramo del encuentro: hay goles tempranos (Azmoun 12’ y 15’ ante Hong Kong; Kanaani 10’ y Azmoun 13’ ante Turkmenistán) y goles de cierre (Noorafkan 90+2’, Mohebi 90+8’, Rezaeian 90+2’). Ese detalle importa: Irán no solo arranca fuerte, también remata.

El reparto del gol es otro indicador de salud del sistema. En estos partidos aparecen como goleadores Taremi, Azmoun, Mohebi, Ghayedi, Rezaeian, Kanaani, Noorafkan, Hardani y Hosseinzadeh. Incluso con la presencia repetida de sus dos nombres más determinantes, el equipo no vive en monocultivo. Ejemplo concreto: ante Catar el 4-1 lo resolvieron Azmoun y Mohebi; ante Emiratos en Teherán (2-0) marcaron Azmoun y Mohebi; y ante Corea del Norte en el 3-0 final anotaron Mohebi, Taremi y Hosseinzadeh. Distintos partidos, distintos sellos.

Las vulnerabilidades también están escritas en el propio recorrido. La derrota 1:0 ante Catar (5 de junio de 2025) y el 2:2 repetido ante Uzbekistán sugieren que, cuando el partido exige máxima fineza en área rival o cuando el rival sostiene el pulso en duelos de ida y vuelta, el margen se vuelve mínimo. El 2-3 ante Corea del Norte como visitante (14 de noviembre de 2024), además, deja otra alerta: Irán puede ganar partidos con intercambio de golpes, sí, pero en esos escenarios concede más de lo que acostumbra. Que el rival haya convertido dos veces en un rato, y que uno de los goles sea un autogol, habla de un tramo de desorden que el equipo deberá evitar en el Mundial, donde los castigos suelen ser más fríos.

En síntesis, Irán juega a algo que se puede contar sin adornos: minimizar daños y maximizar momentos. No es poca cosa. Es, de hecho, una de las formas más fiables de llegar con chances a una fase de grupos.

El Grupo en el Mundial

El Mundial le abre a Irán el Grupo G con un itinerario que mezcla escenario grande y rivales de estilos distintos, al menos por lo que sugiere la etiqueta futbolera de sus nombres. Lo concreto, en cualquier caso, es el mapa: dos partidos en Los Ángeles, uno en Seattle. Un grupo que se transita con valija ligera y calendario claro, algo que también juega.

Irán debutará el 15 de junio de 2026 ante Nueva Zelanda en el SoFi Stadium de Los Ángeles. Luego, el 21 de junio de 2026, enfrentará a Bélgica en el mismo estadio. Cerrará la fase de grupos el 26 de junio de 2026 ante Egipto en el Lumen Field de Seattle. Tres fechas, tres capítulos; y, para Irán, una consigna que suele repetirse en los torneos: llegar vivo a la última jornada con opciones reales.

Tabla: Partidos de Irán en el Grupo G

Fecha Estadio Ciudad Rival
15 de junio de 2026 SoFi Stadium Los Ángeles Nueva Zelanda
21 de junio de 2026 SoFi Stadium Los Ángeles Bélgica
26 de junio de 2026 Lumen Field Seattle Egipto

El debut ante Nueva Zelanda tiene pinta de partido de umbral: el que te acomoda la respiración del grupo. Para Irán, la clave será imponer su versión más pragmática: no regalar el inicio, no forzar un intercambio de golpes innecesario y, si el partido se queda corto, saber jugarlo como jugó varios en Eliminatorias. Pronóstico en llano: gana Irán.

El segundo partido, contra Bélgica, aparece como el choque que puede marcar la narrativa externa del grupo. Para Irán, el libreto probable es el de máxima concentración competitiva: sostener el 0 en el arranque y elegir con cuidado cuándo morder. Sus empates y partidos de pocos goles ante Uzbekistán muestran que el equipo sabe convivir con el marcador cerrado. Pronóstico: empate.

El cierre ante Egipto en Seattle parece diseñado para que todo pese un poco más: viaje, piernas, cálculo y tensión. Es el tipo de partido donde Irán suele sentirse cómodo si llega con posibilidades, porque su camino eliminatorio mostró capacidad para ganar por margen mínimo y también para apretar el acelerador en el tramo final (goles al 74’, 77’, 90+3’; goles al 90+2’ y 90+8’). Pronóstico: empate.

Si el grupo se le presenta con lógica de torneo, Irán debería sostener tres claves sencillas, casi de vestuario, para empujar la clasificación:

  • No conceder goles evitables en los primeros 20 minutos: su mejor versión nace de ordenar el partido.
  • Convertir la primera llegada clara en ventaja: varios de sus triunfos cortos se explican por eso.
  • Llegar al último partido con el diferencial emocional a favor: responder bien ante un golpe, como tras el 1:0 ante Catar y el 3:0 siguiente.
  • Cuidar el tramo de desorden: el 2-3 ante Corea del Norte mostró que, si el partido se rompe, hay que saber cerrarlo rápido.

Opinión editorial

Irán no necesita vender humo para competir. Sus números en Eliminatorias lo dicen por él: 1 derrota en 16 partidos listados, diferencias de gol positivas en dos rondas y una colección de victorias que no dependen de una sola receta. La virtud más subestimada en un Mundial es esa: repetir un rendimiento aceptable aun cuando el partido no te guiña el ojo. Y Irán lo viene haciendo como quien aprende a no discutir con el calendario.

La pregunta no es si puede ganarle a cualquiera en una tarde perfecta; la pregunta es si puede sostener su control cuando el partido pide otra cosa. Porque el Mundial te cambia el aire: un rebote es una sentencia y un córner mal defendido puede borrar 80 minutos de orden. Irán llega con una idea clara de sí mismo, pero también con una advertencia interna que no conviene olvidar.

El cierre, entonces, se escribe con una frase simple: Irán está mejor cuando el partido se parece a Irán. Cuando puede ser un equipo de márgenes, de decisiones frías, de golpe justo. La trampa es creer que eso alcanza sin ajustes.

Y si hace falta elegir una escena para recordarlo, ahí está el 5 de junio de 2025: Catar 1-0 Irán. Un partido que se fue por una rendija, de esas que en fase de grupos se pagan con una tabla que no perdona. La buena noticia para Irán es que también tiene la contracara en el bolsillo: el 10 de junio de 2025 respondió con un 3-0. En el Mundial, ese intervalo entre golpe y respuesta no se mide en días; se mide en minutos. Ese es el examen.