Uzbekistán - Grupo K

Uzbekistán, el Mundial como frontera y como promesa ⚔️🌍

🇺🇿 Uzbekistán, el Mundial como frontera y como promesa ⚔️🌍

Un equipo de marcadores cortos, carácter visitante y una ruta de hierro contra Irán para llegar con pulso firme al Grupo K.

Introducción

Hay selecciones que llegan a un Mundial como quien abre una puerta conocida. Uzbekistán, en cambio, entra como quien cruza un umbral: con el cuerpo preparado para el golpe, pero con la mirada fija en el premio. Su recorrido no huele a casualidad ni a viento a favor: huele a oficio, a noches cerradas y a goles que valen doble porque aparecen cuando el partido se está volviendo incómodo.

En la ruta asiática, Uzbekistán se fue construyendo sin estridencias. No necesitó un festival de cinco goles para que se notara la idea: sostenerse, elegir los momentos, y cuando el rival cede un metro, clavar el cuchillo con precisión. Hubo tardes limpias, sí —como un 3-0—, pero el sello se vio más seguido en los 1-0, en los 0-0 y en esos 2-2 que no se caen del partido aunque el rival tenga nombre propio.

Los números finales de su recorrido en estas Eliminatorias dibujan esa identidad. En la Segunda Ronda del Grupo E, terminó con 14 puntos, invicto, 13 goles a favor y 4 en contra, con una diferencia de +9. Y en la Tercera Ronda del Grupo A —ya en el tramo más áspero— cerró con 21 puntos, 14 goles convertidos y 7 recibidos, diferencia de +7. Una línea de continuidad: Uzbekistán compite con la misma seriedad cuando marca tres como cuando necesita sobrevivir a un empate sin goles en Teherán.

Hay partidos bisagra que marcan el mapa emocional de este camino. El 16 de noviembre de 2023, en Asjabad, Uzbekistán se llevó un 3-1 ante Turkmenistán: empezó abajo y lo dio vuelta con autoridad, un aviso temprano de que el equipo no se desordena cuando le pegan primero. El 21 de noviembre de 2023, en Taskent, el 2-2 contra Irán fue una declaración: Uzbekistán no juega “para ver qué pasa” contra el gigante regional, le discute el guion. Y el 10 de junio de 2025, el 3-0 a Catar cerró el ciclo con contundencia, como si el equipo hubiera guardado una última página limpia para confirmar que no era solo resistencia: también había filo.

Ese es el punto de partida para entender lo que viene: en el Mundial, el margen se achica, pero Uzbekistán ya viene entrenado en el margen. En su calendario reciente abundan los partidos de tensión controlada, donde un gol separa la calma del ruido. Y eso, en una fase de grupos, suele ser una moneda fuerte.

El camino por Eliminatorias

La clasificación en AFC, en este ciclo, se organizó por rondas y con un criterio central: sobrevivir primero, y luego sostenerse en un grupo largo de ida y vuelta. La Tercera Ronda, en particular, fue la etapa decisiva: 18 equipos repartidos en tres grupos de seis, con partidos de local y visitante; los dos primeros de cada grupo sacan boleto directo al Mundial, mientras que terceros y cuartos siguen su camino por rondas posteriores. Uzbekistán, por posición final, aseguró el objetivo mayor: terminó segundo en su grupo.

El relato del recorrido tiene dos estaciones claras en los datos: la Segunda Ronda (Grupo E) y la Tercera Ronda (Grupo A). En la primera, Uzbekistán construyó un invicto con 4 victorias y 2 empates (14 puntos). Lo llamativo no fue solo el puntaje, sino el modo: 13 goles a favor, 4 en contra. Un equipo que marca más de dos por partido en promedio en ese tramo, pero sin perder el control defensivo.

Esa Segunda Ronda tuvo un punto de color que, a la larga, fue señal de carácter: el 16 de noviembre de 2023, en Turkmenistán, empezó perdiendo y lo terminó ganando 3-1. Lo que puede leerse como “remontada” se lee mejor como “respuesta”: Uzbekistán no se aceleró, lo fue masticando y apareció en el segundo tiempo. Y en el medio, el 2-2 contra Irán del 21 de noviembre de 2023 mostró que el equipo tenía algo más que superioridad ante rivales de menor ranking: tenía temple para competir de igual a igual cuando el partido se llena de detalles.

La transición a la Tercera Ronda fue el paso a la sala principal. Y ahí Uzbekistán jugó una Eliminatoria de manual moderno: puntos de local, golpes de visitante, y una estabilidad que se nota en el total final: 6 victorias, 3 empates, 1 derrota. El detalle fino: 10 partidos con apenas 7 goles recibidos. En un formato largo, eso no es una racha; es un patrón.

A nivel de tabla, Uzbekistán convivió con Irán en un duelo sostenido. Irán terminó primero con 23 puntos y Uzbekistán segundo con 21. Por debajo, Emiratos Árabes Unidos quedó en 15, Catar en 13, Kirguistán en 8 y Corea del Norte en 3. La distancia con el tercero fue un colchón real: 6 puntos. Eso también habla de una Eliminatoria resuelta con margen competitivo, no con calculadora en la última curva.

Pero el margen no significa paseo. Uzbekistán tuvo una noche que dolió: el 14 de noviembre de 2024 perdió 2-3 con Catar como visitante, con un gol rival en el tiempo añadido más extremo. Ese partido es una advertencia táctica y mental: cuando el partido se rompe, Uzbekistán puede sufrir en un intercambio de golpes. La reacción posterior fue el verdadero dato: no se cayó. De hecho, ganó en Corea del Norte el 19 de noviembre de 2024 (1-0), y más tarde cerró el ciclo con el 3-0 a Catar que funciona como revancha deportiva y como síntesis.

Tabla 1: Partidos de Uzbekistán en Eliminatorias

Fecha Ronda o Jornada Rival Condición Resultado Goleadores Sede
16 de noviembre de 2023 Segunda Ronda Grupo E Turkmenistán Visitante 1:3 Dinýiew 44'. Shukurov 57', 77', Shomurodov 90+1'. Estadio Ashgabat, Asjabad
21 de noviembre de 2023 Segunda Ronda Grupo E Irán Local 2:2 Urunov 52', Sergeev 83'. Rezaeian 14', Taremi 38'. Estadio Milliy, Taskent
21 de marzo de 2024 Segunda Ronda Grupo E Hong Kong Visitante 0:2 Shomurodov 49', Ashurmatov 66'. Estadio Mong Kok, Hong Kong
26 de marzo de 2024 Segunda Ronda Grupo E Hong Kong Local 3:0 Shomurodov 20', Erkinov 63', Urunov 70'. Estadio Milliy, Taskent
6 de junio de 2024 Segunda Ronda Grupo E Turkmenistán Local 3:1 Aliqulov 17', Urunov 29', Nasrullayev 70'. Tirkişow 25'. Estadio Milliy, Taskent
11 de junio de 2024 Segunda Ronda Grupo E Irán Visitante 0:0 Estadio Azadi, Teherán
5 de septiembre de 2024 Tercera Ronda Grupo A Jornada 1 Corea del Norte Local 1-0 Masharipov 20' Estadio Milliy, Taskent
10 de septiembre de 2024 Tercera Ronda Grupo A Jornada 2 Kirguistán Visitante 2-3 Kojo 15', Abdurakhmanov 35'; Shomurodov 17', Aliqulov 45', Urunov 72' Estadio Dolen Omurzakov, Biskek
10 de octubre de 2024 Tercera Ronda Grupo A Jornada 3 Irán Local 0-0 Estadio Milliy, Taskent
15 de octubre de 2024 Tercera Ronda Grupo A Jornada 4 Emiratos Árabes Unidos Local 1-0 Shukurov 76' pen. Estadio Milliy, Taskent
14 de noviembre de 2024 Tercera Ronda Grupo A Jornada 5 Catar Visitante 3-2 Ali 25', 41', Mendes 90+12'; Fayzullaev 75', 80' Estadio Jassim bin Hamad, Rayán
19 de noviembre de 2024 Tercera Ronda Grupo A Jornada 6 Corea del Norte Visitante 0-1 Fayzullaev 44' Nuevo Estadio Nacional, Vientián
20 de marzo de 2025 Tercera Ronda Grupo A Jornada 7 Kirguistán Local 1-0 Alijonov 40' Estadio Milliy, Taskent
25 de marzo de 2025 Tercera Ronda Grupo A Jornada 8 Irán Visitante 2-2 Taremi 52', 83'; Erkinov 16', Fayzullaev 53' Estadio Azadi, Teherán
5 de junio de 2025 Tercera Ronda Grupo A Jornada 9 Emiratos Árabes Unidos Visitante 0-0 Estadio Al-Nahyan, Abu Dabi
10 de junio de 2025 Tercera Ronda Grupo A Jornada 10 Catar Local 3-0 Turgunboev 28', Shomurodov 86', Sergeev 90+2' Estadio Milliy, Taskent

En las tablas de posiciones hay más de una fase, así que corresponde mostrarlas completas y en el mismo orden en que aparecen: primero la Segunda Ronda (Grupo E) y luego la Tercera Ronda (Grupo A). Eso permite ver, sin saltos, cómo Uzbekistán sostuvo un rendimiento alto al subir la dificultad del entorno.

Tabla 2: Segunda Ronda Grupo E

Pos. Equipo Pts. PJ G E P GF GC Dif.
1 Irán 14 6 4 2 0 16 4 +12
2 Uzbekistán 14 6 4 2 0 13 4 +9
3 Turkmenistán 2 6 0 2 4 4 14 -10
4 Hong Kong 2 6 0 2 4 4 15 -11

Tabla 3: Tercera Ronda Grupo A

Pos. Equipo Pts. PJ G E P GF GC Dif.
1 Irán 23 10 7 2 1 19 8 +11
2 Uzbekistán 21 10 6 3 1 14 7 +7
3 Emiratos Árabes Unidos 15 10 4 3 3 15 8 +7
4 Catar 13 10 4 1 5 17 24 -7
5 Kirguistán 8 10 2 2 6 12 18 -6
6 Corea del Norte 3 10 0 3 7 9 21 -12

La lectura numérica deja un par de ideas rápidas. En la Tercera Ronda, Uzbekistán ganó 6 de 10: porcentaje de victoria alto para un grupo con un rival directo fuerte. En defensa, 7 goles recibidos en 10 partidos: menos de uno por encuentro. Y si se mira la convivencia con el empate, aparecen 3: uno de ellos en un 0-0 contra Irán (10 de octubre de 2024), otro en un 2-2 en Teherán (25 de marzo de 2025), y un 0-0 en Abu Dabi (5 de junio de 2025). Es decir: Uzbekistán sabe empatar sin concederse.

También se ve otra clave: el equipo no depende solo de la localía. En la Tercera Ronda ganó en Biskek (3-2 a Kirguistán) y ganó su partido “de visitante” ante Corea del Norte en Vientián (1-0). Y en la Segunda Ronda, se trajo un 3-1 de Turkmenistán y un 2-0 de Hong Kong. Ese es un perfil valioso para torneos cortos: no necesita un contexto perfecto para sumar.

Cómo juega

Uzbekistán, por resultados, es un equipo que prioriza el control del partido antes que el intercambio. La evidencia no está en una declaración táctica —eso sería inventar— sino en la repetición de marcadores: en la Tercera Ronda, cuatro partidos terminaron 1-0 a su favor (Corea del Norte, Emiratos, Corea del Norte otra vez, Kirguistán). Un 1-0 no solo es un resultado: es una forma de administrar riesgos. Si el equipo puede ganar cuatro veces por la mínima en un grupo largo, es porque sabe sostener ventajas.

El segundo rasgo es la consistencia defensiva. En 10 partidos de la Tercera Ronda recibió 7 goles; en la Segunda Ronda, 4 goles en 6. Total del recorrido registrado: 11 goles en contra en 16 partidos. Eso habla de un equipo que raramente se descompone. Y cuando se descompuso —el 3-2 en Catar del 14 de noviembre de 2024— fue en un partido de alta volatilidad, con un gol rival en tiempo añadido extremo. Ese encuentro funciona como “alerta de guion”: en partidos abiertos, Uzbekistán queda más expuesto.

El tercer rasgo es la capacidad de gol en ventanas concretas. Hay partidos donde Uzbekistán golpea en tramos específicos: contra Irán (21 de noviembre de 2023) marcó en el segundo tiempo para empatarlo; contra Hong Kong (21 de marzo de 2024) resolvió con dos goles después del descanso; contra Catar (10 de junio de 2025) puso el primero antes de la media hora y cerró con dos golpes finales (86' y 90+2'). Eso sugiere un equipo con energía para sostener el plan y con recursos para definir el partido cuando el rival ya empieza a perder orden.

El reparto del gol, además, ofrece una pista sobre su salud ofensiva: aparecen nombres repetidos, pero no un monopolio absoluto. Shomurodov convierte en momentos importantes (Turkmenistán, Hong Kong, Catar), Urunov aparece varias veces (Irán, Hong Kong, Turkmenistán, Kirguistán), Fayzullaev firma una noche de doblete en Catar y también marca en el 1-0 clave ante Corea del Norte, y otros como Masharipov, Shukurov, Erkinov, Sergeev, Turgunboev y Alijonov aportan goles puntuales. En torneos cortos, esa diversidad suele ser un seguro: si un día el “9” no está fino, aparece una pelota parada, un mediapunta o un remate suelto para sostener la cuenta.

Las vulnerabilidades se leen en negativo: Uzbekistán dejó puntos, sobre todo, en partidos donde el rival lo obligó a jugar largo y con marcadores en movimiento. El 2-2 con Irán (tanto en Taskent como en Teherán) muestra que cuando el rival tiene gol y vuelve al partido, Uzbekistán puede quedar en zona de empate. Y la derrota 2-3 ante Catar subraya que, si el encuentro se convierte en ida y vuelta con el reloj como enemigo, el equipo sufre el caos. Su mejor versión aparece en partidos de control, de secuencia, de tensión bien medida.

El Grupo en el Mundial

El Mundial le abre a Uzbekistán un grupo que ya tiene nombres y también un espacio reservado para el sorteo del destino. En el Grupo K, su calendario propone un arranque de alta atención: Uzbekistán vs Colombia el 17 de junio de 2026. Luego llega el desafío de mayor vitrina: Portugal vs Uzbekistán el 23 de junio de 2026. Y cierra con un rival por definirse, que saldrá del repechaje internacional Llave A: Nueva Caledonia, Jamaica o República Democrática del Congo, el 27 de junio de 2026.

La geografía del grupo también tiene su peso: Ciudad de México, Houston y Atlanta. Tres escenarios, tres climas emocionales, y un patrón: Uzbekistán no tendrá “un solo Mundial”; tendrá tres partidos con identidades de partido distintas, como si el fixture obligara a cambiar de piel sin perder el hilo.

Tabla: Partidos de Uzbekistán en el Grupo K

Fecha Estadio Ciudad Rival
17 de junio de 2026 Estadio Azteca Ciudad de México Colombia
23 de junio de 2026 NRG Stadium Houston Portugal
27 de junio de 2026 Mercedes-Benz Stadium Atlanta Rival por definirse, saldrá del repechaje internacional Llave A: Nueva Caledonia, Jamaica o República Democrática del Congo.

El debut ante Colombia tiene pinta de partido bisagra desde el primer minuto. Para Uzbekistán, que viene de sostener muchos marcadores cortos, el inicio no pide brillo: pide orden. Si algo le funcionó en Eliminatorias fue no regalar el primer desajuste y crecer con el partido. Pronóstico prudente, con su libreto a favor: empate. Un punto de arranque, en un grupo, puede ser un ancla emocional.

El segundo partido, ante Portugal, es el que estira la dificultad al máximo. No hace falta describir virtudes ajenas para entender el problema: en un grupo, el partido frente al favorito suele ser el que define si uno compite por los dos primeros puestos o por la supervivencia de la última fecha. Uzbekistán tiene argumentos de resistencia (0-0 y 2-2 contra Irán, siete goles encajados en diez partidos de Tercera Ronda), pero también tiene una herida: cuando el partido se rompe, puede pagar caro. Pronóstico, sin vender humo: gana Portugal.

El cierre, ante el rival por definirse del repechaje internacional Llave A, es el partido que Uzbekistán debe abordar con mentalidad de trámite serio. No por subestimar a nadie, sino porque los equipos que llegan por repechaje suelen traer energía y tensión competitiva, y eso exige no regalar el inicio. Uzbekistán, por sus números, tiene herramientas para manejar esa tensión: ganó fuera de casa, sostuvo arcos en cero, y resolvió partidos por la mínima sin ponerse nervioso. Pronóstico: gana Uzbekistán.

La lectura de grupo, entonces, queda atada a un detalle que Uzbekistán conoce bien: el margen. Si el equipo consigue sostener el partido en marcadores cortos, su chance crece. Si entra en un tiroteo, su probabilidad baja. Y el fixture le deja una llave clara: sumar en el debut para que el golpe contra Portugal no sea un abismo, y llegar con vida real al cierre.

Claves para pelear la clasificación

  • Defender el área como lo hizo en la Tercera Ronda: 7 goles recibidos en 10 partidos como piso de referencia.
  • Evitar que el partido se rompa, especialmente tras ponerse en ventaja: la derrota 2-3 en Catar es el espejo a evitar.
  • Convertir primero: en varios triunfos 1-0, el gol temprano o de primer tramo ordenó todo el plan.
  • Llegar al tercer partido con opciones claras: el cierre ante rival por definirse debe ser jugado como final, no como trámite emocional.

Opinión editorial

Uzbekistán llega con una virtud que en los Mundiales no se aplaude en redes, pero se cobra en puntos: sabe jugar incómodo. No necesita cinco llegadas para meter un gol, ni una pelota dominada para sostener un 1-0. Eso, en fase de grupos, es un lenguaje universal. El problema es que ese lenguaje exige una disciplina casi antipática: concentrarse cuando el partido pide paciencia, y no confundirse cuando el rival acelera el ritmo.

La ilusión está bien apoyada en hechos: 21 puntos en la Tercera Ronda, solo una derrota en diez partidos, y una relación con Irán que no fue de sumisión sino de pulseada (0-0 en Taskent, 2-2 en Teherán). Pero el Mundial no perdona la tentación del desorden. Uzbekistán puede competirle a cualquiera si mantiene el partido en su carril; si se sale de ahí, sufre.

El aviso final no necesita metáforas: está escrito en un acta. El 14 de noviembre de 2024, en Rayán, Uzbekistán perdió 2-3 con un gol en el tiempo añadido. Ese partido enseña una regla simple: cuando el reloj se vuelve enemigo, el equipo tiene que jugar con cabeza fría, no con adrenalina. Porque en un Mundial, una jugada en el minuto 90+12 no solo cambia un partido; cambia una clasificación.

Y sin embargo, por eso mismo, Uzbekistán llega con algo valioso: ya se vio en escenarios hostiles, ya ganó fuera, ya empató donde otros se caen, ya cerró con un 3-0 cuando la noche pedía confirmación. El Grupo K le pone una frontera exigente. Uzbekistán tiene con qué cruzarla, siempre que no traicione su propio manual: orden, colmillo, y cero ansiedad cuando el partido quiere empujarlo al precipicio.