Uruguay - Grupo H
🇺🇾 Uruguay, la Celeste que aprendió a ganar sin despeinarse y a sufrir sin romperse 💪⚽
Eliminatorias de oficio, un grupo con Miami como casa y un Mundial para jugar con el colmillo afilado.
Introducción
Hay selecciones que se presentan con fuegos artificiales y otras que llegan con una libreta de apuntes llena de tachones, correcciones y una idea simple: competir siempre, incluso cuando el partido se pone espeso. Uruguay entra en esa segunda categoría. No necesita maquillaje para imponer respeto: le alcanza con la memoria futbolera y, sobre todo, con una manera muy uruguaya de entender los 90 minutos, esa mezcla de intensidad, paciencia y colmillo para morder justo cuando el rival pestañea.
El recorrido deja postales nítidas. El Centenario como escenario de noches pesadas para cualquiera, y un equipo que alternó ráfagas de gol con tramos de control sin adornos. Cuando el rival quiso correrlo, Uruguay lo llevó a un partido de fricción; cuando el rival se cerró, aceptó el trámite con serenidad, aunque a veces le costara abrir la lata. No fue una Eliminatoria de carnaval: fue una Eliminatoria de taller, de manos engrasadas.
En números, la Celeste cerró la tabla de CONMEBOL en el 4.º puesto con 28 puntos, producto de 7 victorias, 7 empates y 4 derrotas en 18 partidos. Marcó 22 goles y recibió 12, para una diferencia de +10. En una eliminatoria larga, esas cifras cuentan una historia: no fue el equipo más goleador, pero sí uno de los que mejor defendió su arco. Y en Sudamérica, esa combinación suele ser un pasaporte serio.
Hay también momentos bisagra que ayudan a entender el tono de este Uruguay. El 17 de octubre de 2023, en Montevideo, el 2:0 a Brasil fue más que un triunfo: fue un mensaje de autoridad, con Darwin Núñez y Nicolás de la Cruz firmando el golpe. Un mes después, el 16 de noviembre de 2023, en Buenos Aires, el 2:0 a Argentina terminó de convencer a cualquiera de que la Celeste podía ganar en cualquier cancha. Y ya en la recta final, el 5 de junio de 2025, la derrota 2:0 ante Paraguay en Asunción marcó una alarma: cuando el partido se pone de barro y el rival huele sangre, Uruguay no tiene margen para desconectarse ni un minuto.
El cierre del camino muestra un equipo que supo sumar incluso cuando no pudo brillar. Hay una colección de 0:0 que no se explican solo por falta de ideas: también hablan de una estructura que rara vez se desarma. Pero el Mundial no perdona partidos tibios: allá, el que se conforma con “no perder” suele terminar llorando por detalles. Uruguay llega con base firme; el desafío es convertir esa firmeza en puntos y clasificación.
El camino por Eliminatorias
Las Eliminatorias de CONMEBOL, por su naturaleza, no regalan nada: se juegan todos contra todos, ida y vuelta, y cada fecha tiene algo de final. Uruguay recorrió ese calendario con una identidad competitiva marcada: no fue un equipo de rachas largas de victoria, pero sí un equipo difícil de doblegar. En 18 jornadas perdió 4 veces; ese dato, en Sudamérica, es una moneda fuerte.
La tabla final lo ubica 4.º con 28 puntos. La lectura fina muestra que quedó en un “pelotón apretado” donde cada gol valía oro: Uruguay terminó igualado en puntos con Colombia, Brasil y Paraguay (todos con 28), pero sostuvo su lugar por diferencias de rendimiento global. En ese grupo de cuatro, Uruguay aparece con 22 GF y 12 GC: no es el más explosivo, pero sí el más equilibrado en el balance ataque-defensa. Brasil, por ejemplo, anotó más (24) pero recibió bastante más (17). Paraguay tuvo el mismo puntaje, pero con menos goles a favor (14). En una liga de desgaste, la Celeste llegó al final con el traje planchado.
El arranque fue de impacto. Jornada 1, 8 de septiembre de 2023: 3:1 a Chile en Montevideo, con doblete de Nicolás de la Cruz y un Valverde que también puso su firma. Ahí ya se vio algo clave: Uruguay no necesitó un partido perfecto para ganar, pero cuando tuvo su momento lo aprovechó sin dudar. La Jornada 2 trajo el primer golpe: 12 de septiembre de 2023, caída 2:1 ante Ecuador en Quito. Otra lectura: la Celeste convirtió (Canobbio), pero no logró sostener la ventaja emocional del gol en altura. En Sudamérica, perder afuera no te mata; lo que te mata es perder el control del proceso.
Luego apareció una secuencia que definió su carácter: el 12 de octubre de 2023, 2:2 en Barranquilla ante Colombia con reacción y penal en el cierre; el 17 de octubre de 2023, 2:0 a Brasil en casa; y el 16 de noviembre de 2023, 2:0 a Argentina en Buenos Aires. En pocas semanas, Uruguay pasó de “selección peligrosa” a “selección que decide partidos grandes”. Esas noches no se explican solo por nombres: se explican por un equipo que entiende cuándo acelerar y cuándo resistir.
La segunda mitad del camino fue más áspera. Aparecieron empates sin goles que, sumados, dibujan una realidad: Uruguay tuvo tramos donde su defensa y su orden sostuvieron la campaña, pero su ataque no siempre encontró continuidad. Entre el 6 de septiembre de 2024 y el 15 de octubre de 2024 encadenó cuatro partidos seguidos sin marcar: 0:0 con Paraguay, 0:0 con Venezuela, derrota 1:0 con Perú y 0:0 con Ecuador. Ahí el equipo no se cayó en la tabla por su solidez, pero dejó puntos en la mesa por falta de filo.
El repunte tuvo una noche de guion dramático: el 15 de noviembre de 2024, 3:2 a Colombia en Montevideo, con un gol de Ugarte al 90+11’ y otro de Colombia al 90+6’. Ese partido sirve como radiografía emocional: Uruguay fue capaz de marcar tres, pero también de sufrir dos golpes tardíos. La resiliencia existió; la gestión del cierre, a veces, fue una cuerda tirante.
El tramo final mezcló golpes y respuestas. El 21 de marzo de 2025 perdió 0:1 con Argentina en Montevideo, y el 5 de junio de 2025 cayó 2:0 con Paraguay en Asunción. Dos derrotas que incomodan porque fueron sin convertir. Pero Uruguay respondió con victorias claras en casa: 2:0 a Venezuela (10 de junio de 2025) y 3:0 a Perú (4 de septiembre de 2025). En medio, un 0:0 en El Alto ante Bolivia (25 de marzo de 2025) y otro 0:0 en Santiago ante Chile (9 de septiembre de 2025) dejaron la sensación de equipo que sabe cuándo cerrar la puerta y llevarse algo, incluso sin brillo.
A nivel de rendimiento local-visitante, el detalle también dice mucho. En Montevideo, Uruguay sumó puntos con peso: victorias ante Chile (3:1), Brasil (2:0), Bolivia (3:0), Colombia (3:2), Venezuela (2:0), Perú (3:0), más empates 0:0 con Paraguay y Ecuador, y una derrota 0:1 con Argentina. Fuera de casa, tuvo triunfos grandes (0:2 a Argentina), empates de batalla (2:2 con Colombia; 1:1 con Brasil; 0:0 con Venezuela, Bolivia y Chile), pero también derrotas que dolieron (2:1 con Ecuador; 1:0 con Perú; 2:0 con Paraguay). Traducido a idioma Mundial: en cancha neutral o lejos del “ruido amigo”, Uruguay compite, pero su margen ofensivo se reduce.
Por último, un dato que atraviesa toda la Eliminatoria: Uruguay recibió 12 goles en 18 partidos, promedio de 0,67 por juego. Es una cifra que sostiene cualquier candidatura a pasar de fase. El punto es otro: con 22 goles a favor (1,22 por partido), la Celeste no puede vivir de “ganar 1:0” siempre. En un grupo mundialista, los empates se vuelven peligrosos si no sabés cuándo romper el partido.
Tabla 1: Partidos de Uruguay en Eliminatorias CONMEBOL
| Fecha | Jornada | Rival | Condición | Resultado | Goleadores | Sede |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 8 de septiembre de 2023 | 1 | Chile | Local | 3:1 | N. de la Cruz 38', 71', Valverde 45+2'; Vidal 74' | Estadio Centenario, Montevideo |
| 12 de septiembre de 2023 | 2 | Ecuador | Visitante | 2:1 | Torres 45+5', 61'; Canobbio 38' | Estadio Rodrigo Paz Delgado, Quito |
| 12 de octubre de 2023 | 3 | Colombia | Visitante | 2:2 | Rodríguez 35', Uribe 52'; M. Olivera 47', Núñez 90+1' (pen.) | Estadio Metropolitano, Barranquilla |
| 17 de octubre de 2023 | 4 | Brasil | Local | 2:0 | Núñez 42', N. de la Cruz 77' | Estadio Centenario, Montevideo |
| 16 de noviembre de 2023 | 5 | Argentina | Visitante | 0:2 | R. Araújo 41', Núñez 87' | La Bombonera, Buenos Aires |
| 21 de noviembre de 2023 | 6 | Bolivia | Local | 3:0 | Núñez 15', 71', Villamíl 39' (a.g.) | Estadio Centenario, Montevideo |
| 6 de septiembre de 2024 | 7 | Paraguay | Local | 0:0 | Sin goles | Estadio Centenario, Montevideo |
| 10 de septiembre de 2024 | 8 | Venezuela | Visitante | 0:0 | Sin goles | Estadio Monumental, Maturín |
| 11 de octubre de 2024 | 9 | Perú | Visitante | 1:0 | Araujo 88' | Estadio Nacional, Lima |
| 15 de octubre de 2024 | 10 | Ecuador | Local | 0:0 | Sin goles | Estadio Centenario, Montevideo |
| 15 de noviembre de 2024 | 11 | Colombia | Local | 3:2 | D. Sánchez 57' (a.g.), Aguirre 60', Ugarte 90+11'; Quintero 31', Gómez 90+6' | Estadio Centenario, Montevideo |
| 19 de noviembre de 2024 | 12 | Brasil | Visitante | 1:1 | Gerson 62'; Valverde 55' | Arena Fonte Nova, Salvador |
| 21 de marzo de 2025 | 13 | Argentina | Local | 0:1 | Almada 68' | Estadio Centenario, Montevideo |
| 25 de marzo de 2025 | 14 | Bolivia | Visitante | 0:0 | Sin goles | Estadio Municipal, El Alto |
| 5 de junio de 2025 | 15 | Paraguay | Visitante | 2:0 | Galarza 13', Enciso 81' (pen.) | Estadio Defensores del Chaco, Asunción |
| 10 de junio de 2025 | 16 | Venezuela | Local | 2:0 | Aguirre 42', De Arrascaeta 47' | Estadio Centenario, Montevideo |
| 4 de septiembre de 2025 | 17 | Perú | Local | 3:0 | Aguirre 14', G. de Arrascaeta 56', Viñas 80' | Estadio Centenario, Montevideo |
| 9 de septiembre de 2025 | 18 | Chile | Visitante | 0:0 | Sin goles | Estadio Nacional, Santiago |
Tabla 2: Tabla de posiciones CONMEBOL
| Pos. | Selección | Pts. | PJ | PG | PE | PP | GF | GC | Dif. |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Argentina | 38 | 18 | 12 | 2 | 4 | 31 | 10 | 21 |
| 2 | Ecuador | 29 | 18 | 8 | 8 | 2 | 14 | 5 | 9 |
| 3 | Colombia | 28 | 18 | 7 | 7 | 4 | 28 | 18 | 10 |
| 4 | Uruguay | 28 | 18 | 7 | 7 | 4 | 22 | 12 | 10 |
| 5 | Brasil | 28 | 18 | 8 | 4 | 6 | 24 | 17 | 7 |
| 6 | Paraguay | 28 | 18 | 7 | 7 | 4 | 14 | 10 | 4 |
| 7 | Bolivia | 20 | 18 | 6 | 2 | 10 | 17 | 35 | -18 |
| 8 | Venezuela | 18 | 18 | 4 | 6 | 8 | 18 | 28 | -10 |
| 9 | Perú | 12 | 18 | 2 | 6 | 10 | 6 | 21 | -15 |
| 10 | Chile | 11 | 18 | 2 | 5 | 11 | 9 | 27 | -18 |
Cómo juega
Uruguay dejó una idea básica escrita en los marcadores: es un equipo que se siente cómodo en partidos de tanteador corto, y que desde ahí construye autoridad. Recibió 12 goles en 18 encuentros; no es casualidad que haya acumulado varios 0:0 y varios triunfos con la valla en cero (2:0, 3:0). No es una selección que se regale por ir a buscar; es una que mide el riesgo, aprieta cuando huele ventaja y, si no hay ventaja, no se desespera.
La eficacia aparece en picos muy concretos, casi como ráfagas. En casa, cuando pudo acelerar, fue contundente: 3:1 a Chile, 2:0 a Brasil, 3:0 a Bolivia, 2:0 a Venezuela, 3:0 a Perú. En esos cinco partidos marcó 13 goles y recibió 1. Ese diferencial no se explica por casualidad: Uruguay, con el empuje del Centenario, mostró un “modo asfixia” que se activa con el primer golpe. Lo interesante es que no necesitó convertir temprano siempre; a Brasil, por ejemplo, lo abrió con Núñez al 42’ y lo cerró con De la Cruz al 77’. Manejo de tiempos, no solo vértigo.
En cambio, cuando el partido lo obligó a fabricar el gol con paciencia, se le empastó la noche. Los empates 0:0 con Paraguay (6 de septiembre de 2024) y Ecuador (15 de octubre de 2024), ambos en Montevideo, son un espejo: rivales que aceptaron el duelo de orden, y una Celeste que no encontró la llave. En Eliminatorias, sumar es sumar; en un Mundial, dos partidos así pueden dejarte con la calculadora en la mano. Y Uruguay, por estructura, está preparado para resistir; el desafío es sostener también la creatividad cuando la defensa rival no se mueve.
El patrón fuera de casa también aporta pistas de identidad. Uruguay empató 0:0 en Maturín (10 de septiembre de 2024), en El Alto (25 de marzo de 2025) y en Santiago (9 de septiembre de 2025). Tres visitas muy distintas, con climas y contextos diferentes, y el mismo resultado: partido controlado desde la seguridad. Eso habla de un equipo que prioriza no partirse. Pero también es cierto que fuera de casa sufrió dos derrotas sin convertir: 1:0 en Lima (11 de octubre de 2024) y 2:0 en Asunción (5 de junio de 2025). Cuando no logra golpear primero, el margen se achica.
En el reparto del gol, hay una señal fuerte: Darwin Núñez aparece como figura repetida en partidos grandes y en goleadas. Anotó ante Brasil (17 de octubre de 2023), marcó en el triunfo histórico ante Argentina (16 de noviembre de 2023) y firmó un doblete ante Bolivia (21 de noviembre de 2023), además del penal en Barranquilla (12 de octubre de 2023). También aparecen nombres que funcionan como “segundo filo”: Valverde, De la Cruz, De Arrascaeta, Aguirre, Viñas. Esa diversidad es importante: Uruguay no depende de un solo libreto, pero sí se nota que cuando su referencia ofensiva está fina, el equipo gana altura.
Las vulnerabilidades se adivinan en dos escenas recurrentes. La primera: partidos donde el gol no llega y el 0:0 se vuelve un destino posible; ahí, si el rival tiene un zarpazo aislado, la Celeste puede quedarse sin premio, como en Lima (1:0 con gol al 88’). La segunda: cierres de partido donde el reloj se vuelve un personaje. El 3:2 a Colombia tuvo goles al 90+6’ y 90+11’, un final de montaña rusa que entusiasma por el carácter, pero también advierte que los minutos finales pueden volverse un desorden. En un Mundial, esos detalles se pagan con eliminación.
El Grupo en el Mundial
El sorteo le dejó a Uruguay el Grupo H, con una particularidad logística: dos de sus tres partidos serán en el mismo estadio y ciudad. Miami, el Hard Rock Stadium, aparece dos veces en el fixture, como si la fase de grupos le regalara a la Celeste una especie de cuartel general. En torneos cortos, ese detalle no es menor: menos traslados, más rutina, más control del entorno. Y Uruguay, que suele vivir bien en la disciplina de lo cotidiano, puede sacar ventaja de esa estabilidad.
El debut será el 15 de junio de 2026 ante Arabia Saudita, también en Miami. Es el típico partido que ordena el grupo: si entrás fino, te acomodás; si entrás ansioso, el torneo te muerde el tobillo. Uruguay no necesita inventar nada raro para ese estreno: su mejor versión aparece cuando impone ritmo competitivo, gana duelos y transforma la superioridad territorial en situaciones claras. El riesgo, como mostraron algunos 0:0 de Eliminatorias, es convertir el partido en un monólogo sin final.
El segundo partido, el 21 de junio de 2026, también en el Hard Rock Stadium, será ante Cabo Verde. En fases de grupo, ese tipo de encuentro suele presentarse como “el partido para sumar”, pero hay que jugarlo con la cabeza correcta: no regalar el inicio, no sobrar el trámite, no exponerse en la ansiedad por resolver rápido. Uruguay, por sus números defensivos (12 goles recibidos en 18 partidos de Eliminatorias), tiene base para controlarlo. La clave será el gol: si lo encuentra temprano, el partido puede abrirse; si no lo encuentra, puede volverse espeso y psicológico.
El cierre del grupo es el que promete luces: el 26 de junio de 2026, Uruguay vs España, en el Estadio Chivas de Guadalajara. Ahí cambia el paisaje y cambia el tipo de partido. España te obliga a convivir con tramos largos sin pelota, y Uruguay ha mostrado que puede sostenerse sin desordenarse, pero también que necesita precisión para salir y lastimar. En Eliminatorias tuvo noches de visita donde castigó con eficacia quirúrgica: el 0:2 a Argentina en Buenos Aires es el ejemplo más potente. Si Uruguay pretende competir ese partido, su guion pasa por orden, paciencia y golpe oportuno.
En este grupo, el detalle que más favorece a la Celeste es su capacidad para sobrevivir a los días grises. En una fase de tres partidos, un empate puede ser una plataforma o una trampa. Uruguay sabe empatar sin romperse (varios 0:0), pero también sabe ganar partidos grandes (Brasil y Argentina) y ganar con margen en casa (3:0 repetidos). La misión es simple de decir y difícil de ejecutar: no dejar que el torneo lo empuje a una zona de confort donde el 0:0 parezca suficiente.
Tabla: Partidos de Uruguay en el Grupo H
| Fecha | Estadio | Ciudad | Rival |
|---|---|---|---|
| 15 de junio de 2026 | Hard Rock Stadium | Miami | Arabia Saudita |
| 21 de junio de 2026 | Hard Rock Stadium | Miami | Cabo Verde |
| 26 de junio de 2026 | Estadio Chivas | Guadalajara | España |
Partido por partido, con un pronóstico prudente y de lenguaje llano:
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Arabia Saudita vs Uruguay Uruguay debería buscar un partido sobrio: no regalar transiciones, jugar con paciencia y, cuando aparezca la ventaja, sostenerla con el oficio que mostró en Eliminatorias. Si el partido se convierte en un 0:0 largo, el riesgo no es defensivo: es emocional. Pronóstico: gana Uruguay.
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Uruguay vs Cabo Verde El guion ideal es parecido al de las victorias claras en Montevideo: gol temprano y administración del trámite. Uruguay demostró que cuando se pone arriba puede controlar sin volverse frágil. El desafío es no caer en el apuro si el gol se hace esperar. Pronóstico: gana Uruguay.
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Uruguay vs España Partido de termómetro real. Uruguay tendrá que convivir con fases de control rival y elegir muy bien cuándo ir a presionar y cuándo sostener el bloque. La Eliminatoria dejó un mensaje: si Uruguay se mantiene compacto, tiene con qué sobrevivir y golpear. Pero si se parte, sufre. Pronóstico: empate.
Claves de clasificación para Uruguay
- Convertir los empates sin goles en victorias mínimas: el margen está en pasar del 0:0 al 1:0.
- Cuidar los finales: en partidos cerrados, el tramo 80’–90’ suele decidir grupos.
- Aprovechar la “base Miami” para competir con rutina estable y piernas frescas.
- Llegar al tercer partido sin urgencias: el duelo con España cambia según lo que se haya sumado antes.
Opinión editorial
Uruguay llega con una credencial que no se falsifica: competitividad sostenida. Los 28 puntos y la diferencia de +10 en una CONMEBOL áspera no son decoración; son la prueba de que hay piso. Y en los torneos largos, el piso importa más que el techo. La Celeste ya demostró que puede ganarle a gigantes con naturalidad, como ese 2:0 a Brasil el 17 de octubre de 2023 y el 2:0 a Argentina el 16 de noviembre de 2023. No son recuerdos románticos: son precedentes de autoridad.
Pero el Mundial no se gana con recuerdos, se gana con hábitos. Y el hábito que Uruguay debe corregir es la comodidad en los partidos sin gol. Porque el 0:0 puede ser una virtud en la tabla larga, pero en fase de grupos suele ser una moneda de riesgo: te deja vivo, sí, pero te quita margen para el día en que el partido se traba o se ensucia. Uruguay tiene defensa para competir; necesita que su ataque no dependa de noches perfectas para resolver.
El cierre, entonces, se escribe con una advertencia concreta, anclada a una escena que la Celeste ya vivió: el 11 de octubre de 2024, en Lima, perdió 1:0 con un gol al 88’. Ese partido enseña una lección simple: si no convertís cuando dominás, terminás expuesto a un detalle. En un Mundial, ese detalle no es solo un resultado; es una despedida.
Uruguay tiene la estructura, tiene nombres que aparecen en noches grandes, y tiene una manera de competir que se respeta en cualquier cancha. La pregunta no es si va a luchar: Uruguay siempre lucha. La pregunta es si va a animarse a algo más difícil que luchar: a decidir partidos cerrados antes de que el azar se los quiera cobrar.