Argelia - Grupo J

Argelia, el rugido del desierto que llega con números de candidato

🇩🇿🔥 Argelia, el rugido del desierto que llega con números de candidato

Eliminatorias casi perfectas, una pegada que asusta y un grupo mundialista que pide templanza

Introducción

Argelia aparece en la ruta hacia el Mundial como esos equipos que no necesitan presentarse con discursos: se presentan con el tablero. No hace falta levantar la voz cuando los resultados hablan en un tono más alto. Su recorrido tiene algo de crónica de carretera: viajes largos, canchas ásperas, goles que caen en momentos que cambian el ánimo de un grupo entero. Y, sobre todo, una sensación repetida: cuando Argelia encuentra su ritmo, el partido se juega a su velocidad.

Hay una escena que resume su Eliminatoria: la noche del 14 de octubre de 2025, en el Estadio Hocine-Aït-Ahmed, ante Uganda. A los 6 minutos, Mukwala pincha el silencio con el 0:1. El tipo de golpe que te obliga a mirarte al espejo. Argelia no solo lo soportó: lo administró. Recién a los 81' llegó el empate, penal de Amoura, y a los 90+9' otra vez Amoura, también desde los doce pasos. Fue un final de puño apretado: no brillante en el sentido estético, sí contundente en el sentido competitivo.

El otro fotograma decisivo tiene fecha más incómoda: 6 de junio de 2024, en el Estadio Nelson Mandela, derrota 1:2 ante Guinea. Fue un partido con gol en contra temprano en el segundo tiempo y otro golpe al 63'. Argelia descontó con un autogol (52'), pero no encontró el segundo. Ese día se rompió la idea de invulnerabilidad. Y, curiosamente, ese tropiezo terminó funcionando como brújula: desde ahí, el equipo dejó de discutir los partidos; empezó a resolverlos.

Entre un golpe y el otro, hay una ruta con estaciones claras. El 25 de marzo de 2025, el 5:1 a Mozambique en casa es una declaración de intenciones: no fue solo ganar, fue marcar distancia. Y el 9 de octubre de 2025, el 0:3 ante Somalia, con Amoura golpeando temprano (7') y otra vez al 57', más Mahrez al 19', confirma un patrón: Argelia no necesita “entrar en calor” para lastimar; puede hacerlo desde el arranque.

Aterrizando en los datos duros, Argelia terminó en la cima del Grupo G con 25 puntos en 10 partidos, producto de 8 victorias, 1 empate y 1 derrota. Convirtió 24 goles y recibió 8, para una diferencia de +16. Es una combinación que suele describir equipos serios: volumen arriba y estabilidad atrás. Y si uno mira el mapa de marcadores, aparece una idea aún más concreta: la Selección no solo suma, también manda mensajes.

Los momentos bisagra quedan escritos con fecha y marcador, sin necesidad de traducción emocional: 6 de junio de 2024, Argelia 1:2 Guinea, la única caída; 25 de marzo de 2025, Argelia 5:1 Mozambique, el despegue con goleada; 14 de octubre de 2025, Argelia 2:1 Uganda, el triunfo de carácter cuando el partido pedía nervios de acero. Con esa mezcla de cicatriz y autoridad, Argelia llega a la puerta del Mundial con una identidad que se reconoce incluso antes de entrar al estadio.

El camino por Eliminatorias

En África, el camino al Mundial tiene una lógica de resistencia y constancia: un grupo largo, ida y vuelta, diez jornadas donde el margen se construye a fuego lento. El formato premia al primero de cada grupo con el boleto directo, y reserva un carril extra para algunos segundos: los cuatro mejores subcampeones de todos los grupos van a un play-off continental para definir quién accede a un repechaje internacional. En otras palabras: lo más seguro es ganar tu grupo; lo demás es caminar por una cornisa.

Argelia eligió la ruta más corta: ganar el Grupo G con autoridad. El dato clave no es solo el primer puesto, sino el tamaño de la diferencia. Con 25 puntos, quedó siete por encima del segundo (Uganda, 18) y también por encima del tercero (Mozambique, 18). Eso habla de una Eliminatoria controlada, sin la típica montaña rusa de resultados que suele apretar los grupos africanos. La única mancha fue la derrota ante Guinea; el resto fue una colección de respuestas, algunas con oficio y otras con contundencia.

La lectura de la tabla refuerza la historia. Uganda y Mozambique terminaron con el mismo puntaje (18), pero con diferencias muy distintas: Uganda cerró con +5 y Mozambique con −3, lo que sugiere un equipo más expuesto. Guinea, cuarto con 15 y +3, fue el rival que encontró una fisura real ante Argelia y además le sacó un empate 0:0 en “casa prestada” para los guineanos (Casablanca). Botsuana, con 10, fue competitivo por momentos pero no sostuvo. Somalia, con 1 punto, quedó descolgado desde temprano.

Ahora bien: no hay que confundir “dominio del grupo” con “todos los partidos fáciles”. Argelia tuvo que ir a canchas donde el primer objetivo es no perder el orden. Y ahí aparece una virtud que separa a los equipos maduros de los equipos simpáticos: Argelia ganó fuera de casa con marcadores que no se negocian. 0:2 en Mozambique, 1:2 en Uganda, 1:3 en Botsuana y 0:3 ante Somalia. No es un equipo de una sola cara.

El primer tramo de la Eliminatoria empezó con un gesto de normalidad: 16 de noviembre de 2023, Argelia 3:1 Somalia. Hubo un autogol temprano (2'), Bounedjah amplió (31'), Slimani cerró (80') y Somalia descontó (65'). A los tres días, 19 de noviembre de 2023, llegó una victoria que suele pesar más que una goleada: 0:2 a Mozambique como visitante, con goles de Chaïbi (69') y Zerrouki (80'). El equipo se acomodó sin ruido y se subió a la parte alta desde la primera tanda.

La sacudida llegó el 6 de junio de 2024: 1:2 ante Guinea en Argel. Un partido que dejó dos mensajes simultáneos. Primero, que Argelia podía ser herida si el rival la obligaba a remar contracorriente. Segundo, que incluso perdiendo tuvo reacción inmediata (el 1:2 llegó por un autogol al 52', dos minutos después del 0:1). No alcanzó, pero el partido dejó una pista: este equipo, cuando recibe un golpe, no se desordena; acelera.

Cuatro días después, 10 de junio de 2024, apareció una respuesta ideal para un grupo: 1:2 en Uganda. Empezó perdiendo por el gol de Mutyaba al 10', y lo dio vuelta con Aouar al 46' y Benrahma al 58'. Ese partido, por cómo se dio, es un examen psicológico aprobado: ir abajo temprano de visitante y tener la frialdad de corregir sin desesperar. En Eliminatorias, a veces el “cómo” pesa tanto como el “cuánto”.

El tercer bloque fue el de la consolidación, y ahí el nombre propio se repite: Amoura. El 21 de marzo de 2025, Argelia ganó 1:3 en Botsuana, con Gouiri (44') y doblete de Amoura (52', 74'). Cuatro días después, 25 de marzo de 2025, el 5:1 a Mozambique fue una noche de desborde: Amoura (8', 30', 80'), Mandi (24') y Hadjam (65') armaron una goleada que no solo suma puntos: mete presión psicológica sobre los perseguidores.

El cierre fue a la altura de un líder. El 4 de septiembre de 2025, 3:1 a Botsuana en casa, con Amoura (33') y doblete de Bounedjah (71', 90+6'). El 8 de septiembre de 2025, un 0:0 ante Guinea como visitante, en el Estadio Mohammed V (Casablanca), partido que suena a “administración”: no ganar también puede ser una victoria si te deja el grupo servido. El 9 de octubre de 2025, 0:3 ante Somalia, con un primer golpe al 7' y control del trámite. Y el 14 de octubre de 2025, el 2:1 a Uganda con dos penales sobre el final: un recordatorio de que, incluso cuando el plan A se ensucia, Argelia tiene plan B.

Tabla 1: Partidos de Argelia en Eliminatorias CAF

Fecha Ronda o Jornada Rival Condición Resultado Goleadores Sede
16 de noviembre de 2023 Grupo G Jornada 1 Somalia Local 3:1 Abdi 2' a.g., Bounedjah 31', Slimani 80'; Ahmed 65' Estadio Nelson Mandela
19 de noviembre de 2023 Grupo G Jornada 2 Mozambique Visitante 0:2 Chaïbi 69', Zerrouki 80' Estadio do Zimpeto
6 de junio de 2024 Grupo G Jornada 3 Guinea Local 1:2 Baldé 52' a.g.; M. Sylla 50', A. Camara 63' Estadio Nelson Mandela
10 de junio de 2024 Grupo G Jornada 4 Uganda Visitante 1:2 Mutyaba 10'; Aouar 46', Benrahma 58' Estadio Nacional Nelson Mandela
21 de marzo de 2025 Grupo G Jornada 5 Botsuana Visitante 1:3 Kopelang 70'; Gouiri 44', Amoura 52', 74' Estadio Obed Itani Chilume
25 de marzo de 2025 Grupo G Jornada 6 Mozambique Local 5:1 Amoura 8', 30', 80', Mandi 24', Hadjam 65'; Catamo 40' Estadio Hocine-Aït-Ahmed
4 de septiembre de 2025 Grupo G Jornada 7 Botsuana Local 3:1 Amoura 33', Bounedjah 71', 90+6'; Kopelang 43' Estadio Hocine-Aït-Ahmed
8 de septiembre de 2025 Grupo G Jornada 8 Guinea Visitante 0:0 Estadio Mohammed V (Casablanca)
9 de octubre de 2025 Grupo G Jornada 9 Somalia Visitante 0:3 Amoura 7', 57', Mahrez 19' Estadio Miloud Hadefi
14 de octubre de 2025 Grupo G Jornada 10 Uganda Local 2:1 Amoura 81' pen., 90+9' pen.; Mukwala 6' Estadio Hocine-Aït-Ahmed

Tabla 2: Tabla de posiciones Grupo G

Pos. Equipo Pts. PJ G E P GF GC Dif.
1 Argelia 25 10 8 1 1 24 8 +16
2 Uganda 18 10 6 0 4 14 9 +5
3 Mozambique 18 10 6 0 4 14 17 −3
4 Guinea 15 10 4 3 3 11 8 +3
5 Botsuana 10 10 3 1 6 12 16 −4
6 Somalia 1 10 0 1 9 3 20 −17

La segmentación numérica termina de dibujar el contorno. Argelia hizo 24 goles en 10 partidos: promedio de 2,4 por juego. Encajó 8: 0,8 por juego. En casa jugó cinco partidos (Somalia, Guinea, Mozambique, Botsuana, Uganda): cuatro victorias y una derrota, con 14 goles a favor y 6 en contra. Fuera de casa también jugó cinco: cuatro victorias y un empate, con 10 goles a favor y 2 en contra. Ese último dato es de los que se subrayan: solo 2 goles recibidos en cinco salidas, y ninguna derrota.

En el detalle fino, hay otra señal: Argelia ganó por un gol en partidos que pudieron ponerse ásperos (1:2 en Uganda; 2:1 ante Uganda). También resolvió con margen cuando el partido le ofreció espacio (5:1 a Mozambique; 0:3 a Somalia; 3:1 a Botsuana). No es un equipo de una sola temperatura. Puede jugar el partido del bisturí o el partido del martillo.

Cómo juega

Argelia deja una identidad que se puede inferir sin adivinar pizarras. Su Eliminatoria muestra un equipo que busca imponerse desde la eficacia: no necesita una catarata de ocasiones para marcar diferencias. En 10 partidos hizo 24 goles y, aún más revelador, firmó 7 victorias con al menos dos goles convertidos. Eso sugiere un patrón: cuando Argelia se pone en ventaja, tiende a estirar el marcador y a convertir la gestión en dominio.

El ritmo de sus partidos se explica por la distribución de marcadores. Tuvo goleadas (5:1 a Mozambique), triunfos cómodos (3:1 a Somalia, 3:1 a Botsuana, 1:3 a Botsuana, 0:3 a Somalia) y también finales de nervio (2:1 a Uganda con dos penales tardíos). Esa mezcla es valiosa: un equipo que solo sabe ganar amplio puede sufrir cuando el encuentro se cierra; uno que solo gana corto puede necesitar demasiado de la moneda del detalle. Argelia mostró que tiene herramientas para ambos paisajes.

La defensa, mirada desde los números, no es decorado: 8 goles recibidos en 10 partidos y solo 2 encajados en cinco salidas. Además, el empate 0:0 en Guinea, con el grupo ya en etapa decisiva, habla de una capacidad específica: cuando el partido pide paciencia y cintura para no regalar transiciones, Argelia puede aceptar el cero y vivir con él. Ese tipo de pragmatismo suele sumar puntos invisibles en torneos cortos.

La producción ofensiva también ofrece un nombre propio que organiza el relato: Amoura aparece como el gran acelerador. Marcó en ráfagas y en momentos que cambian partidos: triplete ante Mozambique (8', 30', 80'), doblete en Botsuana (52', 74'), dos goles en Somalia (7', 57') y dos penales decisivos ante Uganda (81', 90+9'). Cuando un jugador suma goles en contextos tan distintos —arranque, cierre, goleada, apuro—, no solo habla de cifra: habla de centralidad.

A su lado aparecen piezas que completan el cuadro sin necesidad de sobreactuación táctica. Bounedjah aparece en la primera jornada (31') y en el cierre ante Botsuana con un doblete (71', 90+6'); Mahrez marca en Somalia (19'); Aouar y Benrahma firman la remontada en Uganda (46', 58'); Gouiri abre el camino en Botsuana (44'). Slimani también aportó en el inicio (80'). Esa diversidad no convierte a Argelia en un equipo “sin dependencia”, pero sí le da algo importante: no vive de una sola puerta.

Las vulnerabilidades, si se buscan con honestidad, están más en el guion que en el resultado final. Argelia perdió un partido en casa (1:2 con Guinea), y empezó abajo en dos encuentros que luego ganó (Uganda de visitante y Uganda de local). Traducido: si el rival le pega primero y le obliga a correr detrás, Argelia puede tardar en acomodarse. En el 2:1 a Uganda, por ejemplo, el empate llegó recién al 81' y la victoria al 90+9'. Es un equipo capaz de remontar, sí; pero esa necesidad de remontar no debería convertirse en costumbre en un Mundial, donde el margen emocional suele ser más pequeño.

El Grupo en el Mundial

Argelia quedó en el Grupo J y su itinerario tiene una particularidad: arranca con un golpe de realidad y cierra con una prueba de precisión. Tres partidos, dos sedes repetidas y una geografía que obliga a gestionar energías: Kansas City para el debut y el cierre; San Francisco para la segunda jornada. En un grupo corto, la logística también juega, aunque no se vea en el marcador.

El primer partido es de esos que miden el tamaño del traje: Argentina vs. Argelia, el 16 de junio de 2026, en el Arrowhead Stadium de Kansas City. No hace falta adornarlo: debutar ante un rival de máxima exigencia suele condicionar el plan de grupo. Para Argelia, la clave no es “salir a sobrevivir”, sino elegir bien qué partido quiere jugar: uno largo, de pocos goles, donde el detalle pese; o uno abierto, donde su pegada tenga más margen pero también más riesgos. Su Eliminatoria mostró que puede controlar defensivamente fuera de casa; ese rasgo sugiere un enfoque de partido contenido, con prioridades claras.

El segundo partido ofrece otra textura: Jordania vs. Argelia, el 22 de junio de 2026, en el Levi's Stadium de San Francisco. En grupos así, el segundo encuentro suele ser el termómetro real, porque llega con el estado emocional del debut todavía fresco. Argelia ha demostrado que puede ganar sin conceder demasiado lejos de casa. El desafío será transformar esa seguridad en puntos: no regalar el inicio, no desordenarse si el partido se traba, y cuidar la eficacia en las áreas.

El cierre es Argelia vs. Austria, el 27 de junio de 2026, otra vez en el Arrowhead Stadium de Kansas City. Ese regreso al mismo estadio puede ser un pequeño aliado: repetir escenario suele estabilizar rutinas. Si el grupo llega apretado, el último partido se juega con calculadora mental, pero la consigna para Argelia debería ser más simple: evitar depender de milagros. Sus números en Eliminatorias muestran un equipo que sabe ganar con margen; el reto será aplicar esa autoridad en un partido donde el rival también tendrá su plan y su urgencia.

Tabla: Partidos de Argelia en el Grupo J

Fecha Estadio Ciudad Rival
16 de junio de 2026 Arrowhead Stadium Kansas City Argentina
22 de junio de 2026 Levi's Stadium San Francisco Jordania
27 de junio de 2026 Arrowhead Stadium Kansas City Austria

El pronóstico partido por partido, en lenguaje llano y sin fuegos artificiales, se apoya en una idea: Argelia llega con una Eliminatoria de líder, pero el Mundial no perdona distracciones.

  • Argentina vs. Argelia: empate. Si Argelia logra replicar su mejor versión como visitante (pocos goles concedidos y partido largo), puede rascar un punto de alto valor emocional.
  • Jordania vs. Argelia: gana Argelia. Aquí el foco está en imponer condiciones sin ansiedad, con el oficio que mostró para remontar y con la pegada que mostró para quebrar partidos.
  • Argelia vs. Austria: empate. Un cierre donde la gestión del riesgo puede pesar tanto como la calidad: Argelia tiene herramientas para competir sin abrirse de más.

Claves de clasificación para Argelia

  • Evitar empezar abajo: en Eliminatorias lo remontó; en el Mundial ese desgaste puede salir caro.
  • Convertir primero: en varios partidos, cuando golpeó temprano, el trámite quedó a su favor.
  • Sostener el orden fuera de casa: solo 2 goles recibidos en cinco salidas en Eliminatorias; ese es un capital.
  • No depender de un final al límite: el 2:1 a Uganda con goles al 81' y 90+9' fue épico, pero también una advertencia.
  • Maximizar la eficacia: con pocos partidos, un tramo de diez minutos define el grupo.

Opinión editorial

Argelia llega con una virtud que no se compra y rara vez se improvisa: credibilidad. Los números del Grupo G no son casualidad ni racha caprichosa; son consistencia. 25 puntos sobre 30, 24 goles a favor, 8 en contra, y un rendimiento visitante casi impecable. Eso no garantiza nada en un Mundial, pero sí te da algo fundamental: un punto de partida sólido, un piso competitivo que no depende de la inspiración de una tarde.

El desafío, sin embargo, está escrito en la parte que menos se celebra: la gestión del primer golpe. Argelia perdió en casa con Guinea y sufrió para doblegar a Uganda en el cierre, con dos penales tardíos. Esos partidos muestran carácter, sí, pero también un riesgo: jugar con fuego hasta demasiado tarde. En un torneo de tres partidos, el margen para esperar el minuto 81 no siempre existe.

El cierre, entonces, no debería mirar solo a los grandes escenarios, sino a una lección concreta que ya vivió: el 6 de junio de 2024, el 1:2 contra Guinea en Argel. Ese día Argelia tuvo reacción, pero no le alcanzó. El Mundial suele ser eso: un detalle que no vuelve. Si Argelia logra convertir su autoridad eliminatoria en una versión más preventiva —más atenta al arranque, más quirúrgica en el control—, su grupo deja de ser un trámite y se convierte en una oportunidad. Y en fútbol, cuando la oportunidad aparece, lo que define no es el ruido: es la precisión.