Curaçao - Grupo E
🇨🇼 Curaçao, la isla que aprendió a competir 🏆🌊
De goleadas caribeñas a empates de oficio: un equipo que se hizo adulto sin dejar de atacar.
Introducción
La historia de Curaçao en estas Eliminatorias tiene un sonido reconocible: pelota al piso, aceleración en el momento justo y una certeza que se fue volviendo costumbre. La isla no salió a “ver qué pasa”; salió a imponer una manera. Y cuando ese plan no alcanzó para romper partidos, supo sostenerlos. Un equipo que primero desbordó y después, cuando la exigencia subió, aprendió a respirar.
Hay una foto que resume el arranque: Willemstad como punto de partida y un 4:1 a Barbados el 5 de junio de 2024, con Rangelo Janga en modo martillo (tres goles) y Gervane Kastaneer sumándose a la fiesta. Fue una declaración temprana, sin el tono de promesa: más bien el tono de quien ya trae argumentos. Tres días después, el 8 de junio de 2024, llegó el 2:0 en Oranjestad ante Aruba, con Juninho Bacuna y Xander Severina firmando un triunfo de visitante con olor a trámite bien hecho.
El segundo mojón llegó un año más tarde, también en casa: 4:0 a Santa Lucía el 6 de junio de 2025, otra vez con Kastaneer (tres goles) como faro. Y el tercero, el que termina de explicar por qué Curaçao no fue solo un equipo “que gana” sino un equipo que convence, fue el 10 de junio de 2025: 5:1 a Haití, con una lista de goleadores que parece un resumen de amplitud y recursos (Kastaneer, Gorré, Margaritha, Felida, Antonisse). Ahí no hubo un goleador tapando grietas: hubo una estructura que multiplicó llegadas.
En números, la Segunda Ronda fue perfecta: 12 puntos sobre 12, 15 goles a favor, 2 en contra, diferencia de +13. Y esa base emocional y futbolística le sirvió para la Tercera Ronda, donde el margen se hizo fino y el oficio empezó a pesar. En el Grupo B de esa fase, Curaçao cerró invicto, con 12 puntos en 6 partidos, 13 goles a favor y apenas 3 en contra. No es solo un buen balance: es un equipo que, cuando el contexto lo pide, cambia de registro sin romperse.
Los partidos bisagra muestran la transformación. En septiembre y noviembre de 2025, Curaçao se encontró con dos 0:0 ante rivales de peso regional como Trinidad y Tobago (5 de septiembre de 2025, en Puerto España) y Jamaica (18 de noviembre de 2025, en Kingston). Entre esos dos ceros, metió victorias con tensión: 3:2 a Bermudas el 9 de septiembre de 2025 y 2:0 a Jamaica el 10 de octubre de 2025. Y, como golpe final, una goleada que funciona como prueba de confianza: 7:0 a Bermudas el 13 de noviembre de 2025, con penales, remates de media distancia y una cadena de nombres distintos que habla de un equipo suelto.
Curaçao llegó al Mundial con un perfil claro: potencia ofensiva cuando hay espacios y una defensa que, en el tramo más competitivo de la ruta, se volvió una aduana. Ese equilibrio es el que ahora se pone a prueba en el Grupo E, con tres partidos que no ofrecen respiro.
El camino por Eliminatorias
En CONCACAF, el camino al Mundial se armó como una escalera de tres peldaños. La Segunda Ronda se jugó en ventanas de junio de 2024 y junio de 2025, con grupos donde cada selección disputó cuatro partidos. Los mejores de cada grupo avanzaron y, en la ronda final, 12 equipos se repartieron en tres grupos de cuatro para jugar ida y vuelta, seis fechas, entre septiembre, octubre y noviembre de 2025. La regla decisiva fue simple: el ganador de cada grupo se clasificó directo al Mundial, y los mejores segundos accedieron al repechaje intercontinental.
Para Curaçao, la Segunda Ronda fue una campaña de “borrón y cuenta nueva” en el sentido más positivo: cuatro partidos, cuatro victorias. No tuvo que administrar calculadora; administró emociones. Marcó 15 goles y recibió 2, una diferencia de +13 que no admite demasiadas interpretaciones alternativas. Si había que dominar, dominó. Si había que esperar el error, lo esperó. Y si el partido pedía terminarlo temprano, lo hizo.
La tabla de esa fase lo deja en el tope del Grupo C con 12 puntos, por encima de Haití (9). Detrás quedaron Santa Lucía (4), Aruba (2) y Barbados (1). No es un detalle menor: el perseguidor directo hizo 11 goles, pero también recibió 7; Curaçao, en cambio, convirtió mucho y casi no se expuso. Eso suele ser el síntoma más confiable de un equipo superior: no necesita vivir al borde.
El salto a la Tercera Ronda cambió el paisaje. El Grupo B juntó a Jamaica, Trinidad y Tobago y Bermudas: rivales con distintas escuelas y, sobre todo, con mayor experiencia en partidos que se juegan en márgenes estrechos. Curaçao, lejos de encogerse, sumó 12 puntos en seis partidos y no perdió. Enfrente, Jamaica terminó con 11 y Trinidad y Tobago con 7. La distancia no fue enorme; la consistencia sí.
Hay un matiz importante: Curaçao pasó de una Segunda Ronda de goleadas frecuentes a una Tercera Ronda con tres empates en seis partidos. No es un retroceso: es una adaptación. El equipo aprendió a no “regalar” puntos cuando el partido no se abre. Y aprendió también a golpear en el momento en que el rival, por necesidad o por ansiedad, se estira.
A la hora de leer el recorrido partido a partido, se encuentran dos líneas narrativas. La primera: una selección que en 2024-2025 fue capaz de resolver con contundencia. La segunda: una selección que en septiembre-noviembre de 2025 sostuvo su arco con una solidez que explica el invicto. En seis partidos de Tercera Ronda, recibió apenas 3 goles. Es un número que no se logra solo con entusiasmo: se logra con orden y concentración.
La bisagra estadística del grupo está en los dos enfrentamientos ante Jamaica: 2:0 en Willemstad (10 de octubre de 2025) y 0:0 en Kingston (18 de noviembre de 2025). En otras palabras: en casa lo ganó con autoridad y afuera lo controló. No son partidos aislados; son capítulos de un mismo argumento: Curaçao entendió qué partido debía jugar en cada escenario.
Tabla 1: Partidos de Curaçao en Eliminatorias
| Fecha | Ronda o Jornada | Rival | Condición | Resultado | Goleadores | Sede |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 5 de junio de 2024 | Segunda Ronda | Barbados | Local | 4:1 | Rangelo Janga (3), Gervane Kastaneer; Niall Reid-Stephen | Willemstad |
| 8 de junio de 2024 | Segunda Ronda | Aruba | Visitante | 2:0 | Juninho Bacuna, Xander Severina | Oranjestad |
| 6 de junio de 2025 | Segunda Ronda | Santa Lucía | Local | 4:0 | Gervane Kastaneer (3), Juninho Bacuna | Willemstad |
| 10 de junio de 2025 | Segunda Ronda | Haití | Visitante | 5:1 | Gervane Kastaneer, Kenji Gorré, Jearl Margaritha, Kevin Felida, Jeremy Antonisse; Deedson Louicius | Oranjestad |
| 5 de septiembre de 2025 | Tercera Ronda | Trinidad y Tobago | Visitante | 0:0 | Sin goles | Estadio Hasely Crawford, Puerto España |
| 9 de septiembre de 2025 | Tercera Ronda | Bermudas | Local | 3:2 | Chong (14', 26'), Noslin (75'); Crichlow (35'), Parfitt-Williams (42') | Estadio Ergilio Hato, Willemstad |
| 10 de octubre de 2025 | Tercera Ronda | Jamaica | Local | 2:0 | Comenencia (14'), Gorré (68') | Estadio Ergilio Hato, Willemstad |
| 14 de octubre de 2025 | Tercera Ronda | Trinidad y Tobago | Local | 1:1 | Gorré (19'); Spicer (58') | Estadio Ergilio Hato, Willemstad |
| 13 de noviembre de 2025 | Tercera Ronda | Bermudas | Visitante | 7:0 | L. Bacuna (7' pen.), J. Bacuna (32'), Paulina (48' pen., 63'), Hansen (59'), Martha (82'), van Eijma (90+2') | Bermuda National Stadium, Devonshire |
| 18 de noviembre de 2025 | Tercera Ronda | Jamaica | Visitante | 0:0 | Sin goles | Independence Park, Kingston |
Ahora, la foto de posiciones completa. En los datos aparecen dos tablas distintas, una por Segunda Ronda y otra por Tercera Ronda. Se imprimen en el mismo orden en que figuran.
Tabla 1
| Ronda | Grupo | Pos. | Equipo | Pts. | PJ | G | E | P | GF | GC | Dif. |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Segunda ronda | C | 1 | Curazao | 12 | 4 | 4 | 0 | 0 | 15 | 2 | +13 |
| Segunda ronda | C | 2 | Haití | 9 | 4 | 3 | 0 | 1 | 11 | 7 | +4 |
| Segunda ronda | C | 3 | Santa Lucía | 4 | 4 | 1 | 1 | 2 | 5 | 9 | −4 |
| Segunda ronda | C | 4 | Aruba | 2 | 4 | 0 | 2 | 2 | 3 | 10 | −7 |
| Segunda ronda | C | 5 | Barbados | 1 | 4 | 0 | 1 | 3 | 4 | 10 | −6 |
Tabla 2
| Ronda | Grupo | Pos. | Equipo | Pts. | PJ | G | E | P | GF | GC | Dif. |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Tercera ronda | B | 1 | Curazao | 12 | 6 | 3 | 3 | 0 | 13 | 3 | +10 |
| Tercera ronda | B | 2 | Jamaica | 11 | 6 | 3 | 2 | 1 | 11 | 3 | +8 |
| Tercera ronda | B | 3 | Trinidad y Tobago | 7 | 6 | 1 | 4 | 1 | 7 | 6 | +1 |
| Tercera ronda | B | 4 | Bermudas | 1 | 6 | 0 | 1 | 5 | 4 | 23 | −19 |
La lectura comparada del Grupo B tiene un filo interesante. Curaçao terminó arriba de Jamaica por un punto. No es una eternidad; es una ventaja mínima sostenida durante seis partidos. ¿Dónde se construye esa diferencia? En dos lugares: en el triunfo directo en casa ante Jamaica (2:0) y en no conceder derrota en ningún escenario. Jamaica ganó tres veces, como Curaçao, pero perdió una; Curaçao, no. En grupos cortos, esa es la moneda más fuerte.
Otra segmentación útil: local vs visitante en la Tercera Ronda. En casa, Curaçao sumó 7 de 9 (victoria ante Bermudas, victoria ante Jamaica, empate ante Trinidad y Tobago) con 6 goles a favor y 3 en contra. De visitante, sumó 5 de 9 (dos empates 0:0 ante Trinidad y Tobago y Jamaica, más la goleada 7:0 a Bermudas) con 7 goles a favor y 0 en contra. El dato es tremendo por lo que sugiere: lejos de bajar el rendimiento defensivo, lo subió.
También aparece el “partido de un gol”, ese tipo de encuentro que define clasificaciones. Curaçao tuvo uno realmente apretado en el marcador: el 3:2 ante Bermudas. Lo ganó. Tuvo uno de margen medio: el 2:0 a Jamaica. Lo ganó. Y tuvo tres empates, dos de ellos 0:0. No es casualidad: si no puede ganar, no se desordena para perder.
Cómo juega
La identidad de Curaçao, inferida desde resultados y reparto de goles, se apoya en un punto de partida ofensivo: el equipo produce volumen y no depende de un solo apellido para lastimar. En la Segunda Ronda marcó 15 goles en 4 partidos (promedio 3,75 por juego) y en la Tercera Ronda hizo 13 en 6 (2,17). La baja del promedio es esperable por el salto de rivalidad, pero el número sigue siendo alto para un grupo tan corto. No es un equipo de “uno a cero y a dormir”; cuando encuentra la puerta, la atraviesa con insistencia.
La otra mitad de la identidad está en el control del daño. En 10 partidos de Eliminatorias, Curaçao recibió 5 goles en total: 2 en la Segunda Ronda y 3 en la Tercera. Eso da un promedio de 0,5 goles en contra por partido. Y si se mira solo la Tercera Ronda, el dato mejora: 3 en 6 (0,5 también, pero con un detalle clave: dos partidos de visitante ante Jamaica y Trinidad y Tobago terminaron 0:0). Hay una idea de seguridad lejos de casa que no siempre aparece en selecciones de islas, donde muchas veces el rendimiento de visitante es el primero que se cae.
El ritmo de partidos muestra dos caras bien marcadas. La versión “abierta” se vio en el 4:1 a Barbados, el 4:0 a Santa Lucía, el 5:1 a Haití y el 7:0 a Bermudas. Son cuatro goleadas en diez partidos, y en todas hay un rasgo común: Curaçao no se conforma con estar arriba; sigue buscando. La versión “cerrada” aparece en los empates 0:0 ante Trinidad y Tobago y Jamaica, y en el 1:1 en casa ante Trinidad y Tobago. En esos juegos, el equipo no se apura por romper a golpes: acepta el escenario y apuesta a que el partido no se le ensucie.
El reparto del gol es quizá la evidencia más fuerte de una selección con recursos. En apenas los partidos listados, aparecen muchos anotadores: Janga, Kastaneer, Juninho Bacuna, Severina, Gorré, Margaritha, Felida, Antonisse, Chong, Noslin, Comenencia, Paulina, Hansen, Martha, van Eijma y hasta Leandro Bacuna desde el punto penal. Eso sugiere dos cosas: que hay llegada desde distintos sectores y que, cuando el rival logra bloquear una vía, Curaçao encuentra otra. No es dependencia; es repertorio.
También hay señales de “especialistas del momento”. Kastaneer aparece con dos tripletes (contra Santa Lucía y en el 4:1 a Barbados, donde además Janga hizo tres; en ese partido Kastaneer aportó el cuarto), y figura en el 5:1 a Haití. Es un patrón de delantero que capitaliza rachas. Y cuando el partido se juega por detalles, aparecen nombres que suelen asociarse a ejecución: Bacuna, Gorré, incluso penales convertidos en la goleada 7:0. No hace falta inventar sistemas: los números ya dicen que Curaçao tiene piezas para resolver en varias pizarras del marcador.
¿Vulnerabilidades? La principal, por lo que muestran los resultados, no es defensiva sino de apertura. En Tercera Ronda, Curaçao empató tres veces; dos fueron 0:0. Eso puede leerse como virtud (no pierde), pero también como una señal: en ciertos contextos, cuesta encontrar el primer gol. Cuando el partido no entrega espacios, el equipo puede quedarse girando alrededor del área sin convertir esa posesión en ventaja. El 0:0 en Puerto España y el 0:0 en Kingston son buenos puntos, sí; pero también son recordatorios de que, si el primer golpe no llega, hay que tener paciencia sin perder filo.
La otra situación incómoda aparece en el 3:2 ante Bermudas: un partido que Curaçao ganó, pero en el que recibió dos goles. Es el único encuentro de toda la campaña donde encajó más de un gol. Ese dato, aislado, no condena nada; pero funciona como alerta táctica en un sentido amplio: cuando el partido se vuelve de ida y vuelta, hay margen para sufrir. Y en un Mundial, esos partidos se pagan caros.
El Grupo en el Mundial
El Grupo E le ofrece a Curaçao un escenario de examen total, en tres capítulos que no se parecen entre sí. Primero, Alemania; después, Ecuador; y por último, Costa de Marfil. Tres estilos, tres geografías futboleras, tres partidos que obligan a sostener una idea sin caer en la ingenuidad.
El debut, el 14 de junio de 2026 en Filadelfia, tiene un peso simbólico: es el tipo de partido que no permite “entrar en calor”. Alemania suele ser un rival que te exige precisión en cada despeje y concentración en cada transición. Para Curaçao, la clave no será únicamente resistir, sino elegir bien los momentos de salida. Lo que mostró en Eliminatorias —especialmente la capacidad de sostener el 0:0 fuera de casa y la eficacia cuando se enciende— sirve como base emocional: este equipo ya demostró que puede jugar partidos largos sin volverse frágil.
El segundo partido, el 20 de junio de 2026 en Kansas City, contra Ecuador, puede tener un guion más físico y de disputa por metros. En Eliminatorias, Curaçao mostró que cuando el rival lo aprieta y el partido se cierra, no se descompone: tres empates en Tercera Ronda con apenas un gol recibido en esos tres juegos (solo el 1:1 con Trinidad y Tobago). Esa es una credencial importante para enfrentar un duelo de tensión.
El cierre, el 25 de junio de 2026, otra vez en Filadelfia, ante Costa de Marfil, es un partido que puede llegar con la calculadora emocional encima: saber si hace falta arriesgar o si conviene sostener. En ese tipo de noche, Curaçao deberá apoyarse en su rasgo más consistente: la capacidad de marcar con variedad. Si el partido pide un gol “de cualquiera”, esta selección ya mostró que puede repartir la responsabilidad.
Tabla de partidos de Curaçao en el Grupo E
| Fecha | Estadio | Ciudad | Rival |
|---|---|---|---|
| 14 de junio de 2026 | Lincoln Financial Field | Filadelfia | Alemania |
| 20 de junio de 2026 | Arrowhead Stadium | Kansas City | Ecuador |
| 25 de junio de 2026 | Lincoln Financial Field | Filadelfia | Costa de Marfil |
Partido por partido, con pronóstico prudente y desde el foco de Curaçao:
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Alemania vs Curaçao Guion probable: partido de control rival, con Curaçao buscando sobrevivir a los primeros 20 minutos y eligiendo cuándo correr. Si logra sostener el marcador corto, la presión cambia de bando. Pronóstico: gana Alemania.
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Ecuador vs Curaçao Guion probable: duelo más de choque, con tramos donde el partido se traba y se decide por detalles. Curaçao ya mostró que puede jugar a marcador corto sin desesperarse. Pronóstico: empate.
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Curaçao vs Costa de Marfil Guion probable: escenario de final. Curaçao tendrá que leer si le conviene un partido de ida y vuelta o uno de control. En Eliminatorias, cuando encontró el primer gol, fue capaz de multiplicarlo; cuando no, sostuvo el orden. Pronóstico: gana Costa de Marfil.
Claves de clasificación para Curaçao
- Llegar vivo al tramo final de los partidos: su campaña se sostuvo en no conceder demasiado y en elegir bien cuándo acelerar.
- Evitar el partido de ida y vuelta sin red: el 3:2 ante Bermudas fue el único día con dos goles recibidos; en el Mundial, ese margen se reduce.
- Maximizar la diversidad de gol: muchos anotadores en Eliminatorias; si el Grupo E exige un gol “de segunda línea”, esa puede ser la puerta.
- Convertir la solidez visitante en fortaleza mental: dos 0:0 fuera de casa en la Tercera Ronda son un antecedente útil para sostener escenarios adversos.
Opinión editorial
Curaçao llegó hasta acá con una virtud rara: no necesitó disfrazarse. Ganó cuando tuvo que ganar, empató cuando el contexto pedía no romperse, y en el momento de apretar el acelerador no lo hizo con un solo nombre, sino con una lista. Eso habla de una selección que entiende su plan y que, sobre todo, no lo negocia por ansiedad.
El salto al Mundial es otra cosa: no alcanza con jugar bien, hay que sostenerse bien. Y la mejor noticia para Curaçao es que su recorrido reciente no está armado sobre milagros, sino sobre hábitos. Si el equipo logra trasladar al Grupo E esa mezcla de ambición y orden que se vio en la Tercera Ronda, va a ser un rival incómodo incluso en días donde no brille.
El aviso concreto, sin dramatismos, está escrito en un partido que Curaçao ganó: el 3:2 a Bermudas del 9 de septiembre de 2025. Ese día, aun con victoria, el partido se volvió resbaladizo. En una Copa del Mundo, un tramo así puede abrir una grieta que no se cierra. La receta no es renunciar al ataque; es atacar con la misma seriedad con la que defendió los dos 0:0 fuera de casa ante Trinidad y Tobago y Jamaica. Si Curaçao entiende que el Mundial premia tanto el golpe como la pausa, la isla no va solo a participar: va a competir.