Japón - Grupo F

Japón  el pulso frío que acelera cuando huele sangre

Japón 🇯🇵🔥 el pulso frío que acelera cuando huele sangre

De la eliminatoria perfecta al grupo mundialista: una selección que convirtió la regularidad en costumbre

Introducción

En Japón, el partido empieza mucho antes del pitazo. Empieza en el primer control orientado que limpia la jugada, en el pase que no tiembla aunque venga con presión, en esa manera de avanzar como quien no hace ruido pero llega primero. Su recorrido por estas Eliminatorias AFC fue eso: una marcha firme, casi quirúrgica, que por momentos se permitió el lujo de ser espectáculo.

La historia se cuenta con un contraste que define carácter: Japón no solo ganó, sino que lo hizo sosteniendo una idea de superioridad estable. Cuando un equipo atraviesa una fase sin conceder un solo gol y además se acostumbra a marcar de a cinco, no está sobreviviendo; está imponiendo una frontera. Y esa frontera, en estas Eliminatorias, fue el área propia.

El dato aterriza rápido y sin maquillaje: en la Segunda Ronda del Grupo B, Japón fue 1.º con 18 puntos en 6 partidos, con 24 goles a favor, 0 en contra y diferencia de +24. La fase siguiente no cambió el tono: en la Tercera Ronda del Grupo C terminó 1.º con 23 puntos en 10 partidos, con 30 goles a favor, 3 en contra y diferencia de +27. Los números no describen una racha; describen una forma de caminar.

Hubo momentos bisagra que, más que girar el rumbo, confirmaron la dirección. El 16 de noviembre de 2023, el 5:0 a Birmania en Suita fue una declaración de jerarquía desde el inicio, con Ueda como martillo (tres goles) y un equipo que no negoció intensidad. Cinco días después, el 21 de noviembre de 2023, el 0:5 a Siria en Yeda mostró una virtud que no todos tienen: viajar y jugar igual, como si el escenario no existiera. Y ya en una etapa más exigente, el 5 de junio de 2025, el 1-0 en contra ante Australia en Perth, con gol al 90', funcionó como advertencia: incluso los equipos dominantes pagan caro cuando el margen se vuelve mínimo.

El resto de la trama es coherente con esos capítulos: un Japón que acumula goleadas, sí, pero que también sabe navegar el empate y, en su única derrota, aprende una lección concreta. No hay épica de resistencia: hay épica de control. Y a partir de ahí, el Mundial ofrece lo que siempre ofrece: un examen donde el cartel no te protege, y donde cada detalle —un balón parado, un cierre, una transición— vale más que un historial.

El camino por Eliminatorias

El trayecto de Japón en la AFC se puede leer como dos historias pegadas: primero, una fase donde la diferencia era tan grande que el partido se jugaba a una sola dirección; después, una fase donde los rivales ya podían discutir territorio y obligaban a Japón a ganar también desde la paciencia. La tabla lo confirma: pasó de un 6/6 con arco invicto a un 7-2-1, también con apenas 3 goles recibidos en 10 partidos. Cambió el contexto; no cambió la tendencia.

En la Segunda Ronda, Grupo B, Japón armó una campaña impecable: 18 puntos, 6 triunfos, 24-0 en goles. En términos de lectura competitiva, eso significa dos cosas. La primera: no hubo “partidos trampa” que se le escaparan por ansiedad o rotación. La segunda: la defensa fue más que sólida; fue inaccesible. Corea del Norte quedó 2.º con 9 puntos y +4 de diferencia, Siria 3.º con 7 y -3, Birmania 4.º con 1 y -25. Japón no solo lideró: abrió un abismo.

El salto a la Tercera Ronda, Grupo C, proponía una discusión más seria. Japón terminó 1.º con 23 puntos, Australia 2.º con 19, Arabia Saudita 3.º con 13, Indonesia 4.º con 12, China 5.º con 9 y Baréin 6.º con 6. Ahí aparece un matiz: Japón no fue invencible, pero sí fue consistentemente superior. Australia solo perdió un partido en 10; Japón también solo perdió uno. La diferencia estuvo en la manera de ganar y en el margen: Japón cerró con +27; Australia con +9. Son nueve goles más de saldo a favor, en la misma cantidad de fechas.

El inicio de esa Tercera Ronda fue directamente un golpe de autoridad. El 5 de septiembre de 2024, 7-0 a China en Saitama: un partido que no admite dobles lecturas, porque el resultado no deja espacio para la casualidad. Cuatro días después, el 10 de septiembre de 2024, 0-5 a Baréin como visitante: otro mensaje, esta vez fuera de casa. Dos fechas, 12 goles a favor, 0 en contra. La mesa quedó puesta para que el grupo supiera desde temprano cuál era el listón.

Pero en una eliminatoria larga, lo importante no es solo arrancar fuerte; es sostener el pulso cuando aparecen las noches donde el partido se vuelve más corto. Japón tuvo una de esas el 15 de octubre de 2024: 1-1 con Australia en Saitama, con dos goles en contra por vía de autogoles (Burgess para Japón y Taniguchi para Australia). En el detalle se lee otra cosa: partido de tensión, de duelos, donde las áreas no se abrieron fácil. Japón no se rompió cuando el trámite no fue cómodo; lo jugó igual.

También hubo partidos donde el marcador corto no llegó por falta de chances, sino por la lógica del rival. El 25 de marzo de 2025, 0-0 con Arabia Saudita en Saitama: el empate como espejo de una fecha donde quizás bastaba con no desordenarse. Y, sin embargo, Japón siguió acumulando. Porque si algo caracteriza a una selección de rendimiento alto es que no necesita que todos los partidos salgan “bonitos”: necesita sumar en los días grises.

La derrota en Perth, el 5 de junio de 2025, se parece a una escena que se repite en Mundiales: el equipo que controla, domina por tramos, y de golpe encuentra un desenlace al filo. Australia ganó 1-0 con gol de Behich al 90'. Es un golpe puntual, sí, pero también un dato para analizar: incluso con el volumen y la autoridad, Japón quedó expuesto a un cierre donde una acción resolvió todo. Cuando el partido está vivo hasta el final, el margen se achica. Y en ese margen, un detalle te escribe la crónica.

La respuesta fue inmediata y con ruido. El 10 de junio de 2025, 6-0 a Indonesia en Suita: un final de campaña que no solo lava la herida, sino que la convierte en energía. Kamada (dos), Kubo, Morishita, Machino y Hosoya: seis goles, seis firmas, un recordatorio de que el gol no depende de una sola llave. Esa diversidad, en selecciones, es un tesoro: cuando el rival te tapa una vía, aparece otra.

A continuación, el recorrido completo de partidos de Japón, tal como aparece en los datos, incluyendo la Segunda y la Tercera Ronda. La tabla mezcla formatos de registro (Resultado/Marcador; Autores/Goleadores), pero el hilo es el mismo: fecha, rival, condición, y la forma en la que Japón resolvió cada capítulo.

Tabla 1

Fecha Ronda o Jornada Rival Condición Resultado Goleadores Sede
16 de noviembre de 2023 Segunda Ronda Grupo B Birmania Local 5:0 Japón: Ueda 11', 45+4', 50', Kamada 28', Dōan 86'. Estadio Panasonic Suita, Suita
21 de noviembre de 2023 Segunda Ronda Grupo B Siria Visitante 0:5 Japón: Kubo 32', Ueda 37', 40', Sugawara 47', Hosoya 82'. Estadio Príncipe Abdullah al-Faisal, Yeda
21 de marzo de 2024 Segunda Ronda Grupo B Corea del Norte Local 1:0 Japón: Tanaka 2'. Estadio Nacional, Tokio
26 de marzo de 2024 Segunda Ronda Grupo B Corea del Norte Visitante 0:3 Japón: Victoria otorgada por decisión de FIFA tras cancelación Pionyang (Cancelado)
6 de junio de 2024 Segunda Ronda Grupo B Birmania Visitante 0:5 Japón: Nakamura 17', 90+3', Dōan 37', Ogawa 75', 83'. Estadio Thuwunna, Rangún
11 de junio de 2024 Segunda Ronda Grupo B Siria Local 5:0 Japón: Ueda 13', Dōan 19', Krouma 21' (a.g.), Sōma 73' (pen.), Minamino 85'. Edion Peace Wing Hiroshima, Hiroshima
5 de septiembre de 2024 Jornada 1 Grupo C China Local 7-0 Japón: Endō 12', Mitoma 45+2', Minamino 52', 58', Ito 77', Maeda 87', Kubo 90+5' Estadio Saitama 2002, Saitama
10 de septiembre de 2024 Jornada 2 Grupo C Baréin Visitante 0-5 Japón: Ueda 37' pen., 47', Morita 61', 64', Ogawa 81' Estadio Nacional, Riffa
10 de octubre de 2024 Jornada 3 Grupo C Arabia Saudita Visitante 0-2 Japón: Kamada 14', Ogawa 81' Ciudad Deportiva del Rey Abdalá, Yeda
15 de octubre de 2024 Jornada 4 Grupo C Australia Local 1-1 Japón: Burgess 76' a.g.; Australia: Taniguchi 58' a.g. Estadio Saitama 2002, Saitama
15 de noviembre de 2024 Jornada 5 Grupo C Indonesia Visitante 0-4 Japón: Hubner 35' a.g., Minamino 40', Morita 49', Sugawara 69' Estadio Gelora Bung Karno, Yakarta
19 de noviembre de 2024 Jornada 6 Grupo C China Visitante 1-3 China: Lin Liangming 48'; Japón: Ogawa 39', 54', Itakura 45+6' Estadio Xiamen Egret, Xiamen
20 de marzo de 2025 Jornada 7 Grupo C Baréin Local 2-0 Japón: Kamada 66', Kubo 87' Estadio Saitama 2002, Saitama
25 de marzo de 2025 Jornada 8 Grupo C Arabia Saudita Local 0-0 Sin goles Estadio Saitama 2002, Saitama
5 de junio de 2025 Jornada 9 Grupo C Australia Visitante 1-0 Australia: Behich 90' Estadio de Perth, Perth
10 de junio de 2025 Jornada 10 Grupo C Indonesia Local 6-0 Japón: Kamada 15', 45+6', Kubo 19', Morishita 55', Machino 58', Hosoya 80' Estadio Panasonic Suita, Suita

La foto de la tabla es igual de contundente, y como hay más de una fase cargada en los datos, corresponde mostrar todas las tablas completas en el orden en que aparecen: primero la Segunda Ronda, Grupo B; luego la Tercera Ronda, Grupo C. Para Japón, la referencia principal de análisis competitivo es la Tercera Ronda, porque contiene el tramo más largo y exigente; pero la Segunda Ronda sirve para entender el piso: la selección no bajó la guardia ni cuando podía hacerlo.

Tabla 2

Ronda Grupo Pos. Equipo Pts. PJ G E P GF GC Dif.
Segunda B 1 Japón 18 6 6 0 0 24 0 +24
Segunda B 2 Corea del Norte 9 6 3 0 3 11 7 +4
Segunda B 3 Siria 7 6 2 1 3 9 12 -3
Segunda B 4 Birmania 1 6 0 1 5 3 28 -25

Tabla 3

Ronda Grupo Pos. Equipo Pts. PJ G E P GF GC Dif.
Tercera C 1 Japón 23 10 7 2 1 30 3 +27
Tercera C 2 Australia 19 10 5 4 1 16 7 +9
Tercera C 3 Arabia Saudita 13 10 3 4 3 7 8 -1
Tercera C 4 Indonesia 12 10 3 3 4 9 20 -11
Tercera C 5 China 9 10 3 0 7 7 20 -13
Tercera C 6 Baréin 6 10 1 3 6 5 16 -11

Si se segmenta el rendimiento con lo que dejan los marcadores, aparece un Japón que viajó bien y defendió mejor. En la Tercera Ronda, como local jugó 5 partidos: 7-0 a China, 1-1 con Australia, 2-0 a Baréin, 0-0 con Arabia Saudita y 6-0 a Indonesia. Son 16 puntos de 15 posibles (4 triunfos y 1 empate), con 16 goles a favor y 1 en contra si se toma el 1-1 (y ese gol fue un autogol del rival que terminó beneficiando a Japón). Como visitante jugó 5: 0-5 a Baréin, 0-2 a Arabia Saudita, 0-4 a Indonesia, 1-3 a China y 1-0 en contra con Australia. Sumó 7 puntos de 15 (3 triunfos y 2 derrotas), con 14 goles a favor y 2 en contra según marcadores (el de China y el de Australia). La lectura es clara: en casa fue casi perfecto; fuera, mantuvo pegada y control, pero el margen para cerrar partidos se achicó.

También se puede medir el tipo de partido que más le conviene y el que más lo incomoda. Japón ganó por 2+ goles en 8 de sus 10 partidos de Tercera Ronda: goleó a China, Baréin, Arabia Saudita, Indonesia, China otra vez, y volvió a golear a Indonesia. Solo tuvo dos marcadores “cortos” sin dominio final del resultado: el 1-1 con Australia y el 0-0 con Arabia Saudita. Y su única derrota fue por un gol, al 90'. Es decir: cuando el partido se estira, Japón lo rompe; cuando el partido se vuelve de detalles, aparece el territorio donde el rival puede discutir el punto.

Cómo juega

Japón dejó una pista sencilla: cuando marca primero, el partido se le vuelve autopista; cuando el partido se prolonga sin ventaja, el rival respira. Esa no es una frase hecha: se ve en el catálogo de resultados. En la Segunda Ronda, los 5:0 y el 1:0 temprano ante Corea del Norte (Tanaka al 2') muestran una selección que, con ventaja, no especula: sigue atacando hasta que el partido queda cerrado por acumulación de golpes.

En la Tercera Ronda, su promedio es de 3,0 goles por partido (30 en 10). Pero el dato más fuerte está del otro lado: 0,3 goles recibidos por partido (3 en 10). Esa mezcla es la que convierte a un equipo en “difícil de discutir”: no necesita ganar 4-3; puede ganar 2-0, 3-1 o 6-0, y en cualquiera de esos guiones mantiene la autoridad del trámite. Incluso cuando el marcador no se rompe, como el 0-0 ante Arabia Saudita, no aparece el desorden posterior; aparece la paciencia.

La distribución de goleadores refuerza una idea de plantel con múltiples soluciones. En la Tercera Ronda, aparecen como anotadores Endō, Mitoma, Minamino, Ito, Maeda, Kubo, Ueda, Morita, Ogawa, Kamada, Itakura, además de goles por autogol a favor (Hubner y Burgess). En los cierres, Kubo figura con frecuencia en momentos de sentencia: gol al 90+5' para el 7-0 ante China, gol al 87' para el 2-0 ante Baréin. Kamada también aparece como llave para destrabar: gol al 14' en Yeda ante Arabia Saudita, doblete en el 6-0 a Indonesia, y otro gol para abrir o encaminar. No hay un único “salvador”: hay una constelación que se reparte el peso del resultado.

El ritmo de sus partidos sugiere una selección capaz de acelerar en ventanas cortas. El 7-0 a China tiene goles repartidos a lo largo del partido, con uno muy temprano (12') y otro muy tarde (90+5'). El 0-5 a Baréin como visitante muestra una segunda mitad demoledora (goles al 47', 61', 64', 81'), como si Japón necesitara calibrar diez minutos para luego apretar el acelerador sin mirar atrás. En el 6-0 a Indonesia, vuelve a marcar en el 45+6', un golpe psicológico de vestuario, y lo estira en el complemento. Es un patrón: el partido no se decide solo por posesión o dominio; se decide por la capacidad de convertir el dominio en rachas de goles.

Las vulnerabilidades, dentro de un cuadro tan favorable, también se leen en los números. La principal no es defensiva en volumen —3 goles recibidos en 10— sino en el tipo de partido donde el rival logra llevarlo a un cierre vivo. El 1-0 en contra con Australia al 90' es el ejemplo más claro: cuando no logra construir una ventaja que obligue al rival a abrirse, el partido queda en zona de riesgo hasta el final. El empate 1-1 también va por ese carril: un encuentro cerrado, con accidentes (autogoles) y sin margen para administrar desde el gol propio construido. Son señales para el Mundial: ante equipos que sostengan el orden, Japón necesitará convertir antes de que el reloj convierta cualquier pelota parada en sentencia.

Hay otro matiz que no conviene pasar por alto: su rendimiento fuera de casa en la Tercera Ronda fue muy bueno en goles, pero con dos derrotas en cinco salidas. Una fue esa caída mínima en Perth; la otra no aparece como derrota en los datos fuera de casa, porque los demás partidos son victorias claras. En todo caso, la enseñanza está en el contraste: Japón no pierde pegada como visitante (hizo 14 goles en 5), pero sí puede perder el partido si el rival lo lleva a la última acción. En el Mundial, ese riesgo se multiplica: no hay fecha siguiente para corregir si el cierre se te va.

El Grupo en el Mundial

El Mundial le ofrece a Japón un Grupo F que combina una exigencia alta desde el arranque, un duelo de segunda fecha que puede marcar la temperatura del grupo y un cierre con rival europeo por definirse. El orden del fixture es importante porque define estados de ánimo: debutar fuerte puede empujar, debutar con un golpe puede apretar. Japón abre con Países Bajos, sigue con Túnez y cierra ante un clasificado de play-off UEFA.

Los tres partidos están definidos con estadio y ciudad, y eso también importa: cambiar de Dallas a Monterrey y luego a Kansas City no es solo logística; es rutina, adaptación, y manejo de energías. En fase de grupos, el rendimiento no se evalúa solo por cómo se juega: se evalúa por cómo se compite entre viajes, recuperación y presión acumulada.

El rival por definirse del tercer partido exige una aclaración de forma, para no escribir códigos en crudo: se trata del Ganador de Play-off UEFA Ruta B, que saldrá de Ucrania, Suecia, Polonia o Albania. Es decir, una selección europea que llega por vía de repesca, con el filo de quien aprende a jugar finales antes de tiempo. Japón, en cambio, llega con el registro de una clasificación donde su margen fue amplio: ahí aparece un choque de estilos competitivos, más que de estilos tácticos.

A continuación, la tabla con los tres partidos del Grupo F, con el rival “traducido” cuando corresponde.

Fecha Estadio Ciudad Rival
14 de junio de 2026 AT&T Stadium Dallas Países Bajos
20 de junio de 2026 Estadio BBVA Monterrey Túnez
25 de junio de 2026 Arrowhead Stadium Kansas City Rival por definirse, saldrá del play-off UEFA Ruta B: Ucrania, Suecia, Polonia o Albania.

Partido 1: Países Bajos vs Japón, 14 de junio de 2026, Dallas. Guion probable: partido de pulso alto desde el inicio, donde Japón necesitará sostener su mejor virtud: no conceder goles fáciles. En Eliminatorias, recibió apenas 3 goles en 10 partidos de la fase más dura; ese dato no garantiza nada, pero sí marca una base. El debut pide concentración, porque un primer partido se decide muchas veces por un error no forzado o un detalle en el área. Pronóstico prudente: empate.

Partido 2: Túnez vs Japón, 20 de junio de 2026, Monterrey. Guion probable: encuentro para administrar emociones. Después del debut, el grupo se ordena con calculadora interna: cuánto vale el punto, cuánto vale el golpe. Para Japón, esta fecha puede ser el partido donde debe imponer condiciones sin desesperarse. Sus goleadas en Eliminatorias muestran que, cuando encuentra una grieta, la convierte en avenida; pero también tuvo un 0-0 que le recuerda que algunos rivales te obligan a picar piedra. Pronóstico: gana Japón.

Partido 3: Japón vs Rival por definirse, saldrá del play-off UEFA Ruta B: Ucrania, Suecia, Polonia o Albania, 25 de junio de 2026, Kansas City. Guion probable: partido de cierre, con el grupo ya inclinado por resultados previos. El rival será un europeo que llega curtido por eliminatorias de alta tensión: eso suele traducirse en partidos cortos, con respeto por el riesgo. Japón deberá evitar el escenario Perth: llegar al final con el partido vivo y una sola acción decidiendo todo. Si Japón logra marcar primero, su Eliminatoria muestra que sabe convertir la ventaja en control. Pronóstico: gana Japón.

El grupo, mirado desde Japón, ofrece una clave simple: si sostiene el arco en cero, su volumen ofensivo le alcanza para sumar. En la Tercera Ronda hizo 30 goles y recibió 3; en la Segunda, 24 y recibió 0. No es solo efectividad; es una tendencia. Y en torneos cortos, las tendencias son el piso.

Claves de clasificación para Japón

  • Convertir el control en ventaja: evitar que el partido llegue vivo al tramo final, como pasó el 5 de junio de 2025 en Perth.
  • Cuidar el primer gol: cuando Japón se pone arriba temprano, su Eliminatoria muestra que el partido se le abre y lo liquida por oleadas.
  • Sostener el arco: 3 goles recibidos en 10 partidos de Tercera Ronda es una base competitiva fuerte; repetir esa solidez es media clasificación.
  • Gestionar la segunda fecha: es el partido donde se suele definir si el cierre es para asegurar o para sufrir.

Opinión editorial

Japón no llega al Mundial con la promesa del “a ver qué pasa”. Llega con la costumbre de ganar, que es distinta y más exigente: te obliga a demostrarlo cada vez, porque el rival te respeta menos cuando te ve arriba. Sus números en Eliminatorias no son una anécdota estadística; son un manual de consistencia. Pero el Mundial tiene un idioma propio: no premia el promedio, premia el detalle del día exacto.

La buena noticia para Japón es que no depende de una sola chispa. Hay goles de Ueda, de Kubo, de Kamada, de Morita, de Ogawa, de tantos nombres que el libreto no se agota con una marca. La advertencia es igual de concreta: cuando el partido se achica y se vuelve una moneda, el margen se evapora. Y en ese punto, Japón no puede permitirse jugar “a ver si cae”.

El cierre, entonces, no es épico: es práctico. Japón tiene un equipo que sabe ganar por goleada y también sabe sumar cuando el rival se encierra. Pero en un Mundial la diferencia entre un grupo cómodo y un grupo áspero suele ser una escena. Y Japón ya vio una escena de esas: el 5 de junio de 2025, Australia le ganó 1-0 con un gol al 90'. No hace falta convertirlo en trauma; alcanza con convertirlo en lección. Porque si algo muestra esta Eliminatoria es que Japón aprende rápido: cuatro días después, respondió con un 6-0 que pareció decir, sin gritar, que el control también puede ser una forma de orgullo.